Las obras de remodelación del estadio lucense avanzan en una de sus zonas más esperadas, mientras Preferencia también se prepara para estrenar banquillos integrados en la grada
El Anxo Carro empieza a enseñar músculo. La reforma del estadio del CD Lugo ha dado este mes un nuevo arreón en el Fondo Sur, una de las actuaciones más visibles del proyecto de modernización del recinto rojiblanco. Según informa El Progreso, los trabajos avanzan con la idea de que esta grada pueda estar disponible durante el otoño de 2026, aunque por ahora no existe una fecha definitiva marcada en rojo en el calendario.
La obra ya ha superado una primera fase importante, centrada en la preparación de pilares y en la estructura principal que sostendrá la grada. Ahora el foco está puesto en la colocación de la base sobre la que se instalarán los asientos. Es decir, el Fondo Sur empieza a pasar del plano al césped, de la maqueta al cemento, de la promesa al “esto ya va cogiendo forma”.
El Fondo Sur, una pieza clave para el nuevo Anxo Carro
La utilización de elementos prefabricados está permitiendo que el avance sea más ágil en esta fase de la obra. Una vez completada la estructura de la grada, quedará pendiente la instalación de los asientos, el techado, los accesos, los pasillos y los aseos.
No es una reforma menor. El Fondo Sur lleva años siendo una zona sensible dentro del estadio lucense, tanto por su impacto en la imagen del campo como por su peso en el ambiente de partido. Para un club como el Lugo, que necesita que el Anxo Carro vuelva a ser una plaza incómoda, recuperar esa zona con mejores condiciones puede ser más que una simple mejora estética.
En fútbol, los estadios también juegan. Y un fondo con vida, cubierto y bien integrado, puede empujar más que muchos discursos de vestuario.
Preferencia también se mueve: llegan los banquillos “a la inglesa”
La remodelación no se limita al Fondo Sur. La zona de Preferencia también está en plena transformación. Allí ya se ha retirado parte de la grada en el espacio donde se ubicarán los nuevos banquillos de ambos equipos.
La gran novedad será su diseño: los banquillos dejarán su ubicación tradicional para integrarse en la propia grada, al estilo inglés. Estarán mucho más cerca de la afición, prácticamente pegados al ambiente del partido. Traducido al idioma del fútbol: los entrenadores van a sentir el aliento del socio casi en la nuca. Para bien, para mal… y para cuando el lateral no cierre el segundo palo.
Una reforma de calado para la temporada 2026/27
La actuación en el Anxo Carro forma parte de un proyecto más amplio de modernización del estadio. La Xunta anunció en 2025 una inversión de 3,8 millones de euros para reformar las principales bancadas del recinto, con la previsión de que la intervención estuviera lista de cara a la temporada 2026/27.
El objetivo es claro: mejorar las instalaciones, actualizar la experiencia del aficionado y darle al Lugo un campo más funcional, moderno y acorde a las necesidades actuales del club. En una categoría tan exigente como la Primera Federación, donde cada detalle cuenta, el estadio también forma parte del proyecto deportivo.
El balón todavía no rueda en ese nuevo Fondo Sur, pero la obra ya empieza a mandar señales. El Anxo Carro se está preparando para recuperar presencia, ruido y carácter. Y eso, en Lugo, no es poca cosa.







