El Racing Club Ferrol ha cerrado la renovación de Álvaro Ramón por una temporada más tras una campaña en la que el futbolista berciano disputó 34 partidos, 32 de ellos como titular, y acumuló 2.855 minutos. Su continuidad refuerza el proyecto de Javier Vázquez con un jugador que no solo respondió sobre el césped, sino que también conectó de lleno con A Malata.
Una renovación con peso en la planificación del Racing
El Racing mueve ficha en plena construcción de plantilla y asegura la continuidad de uno de los nombres que mejor rendimiento ofreció durante el curso. Álvaro Ramón seguirá vestido de verde una temporada más, una decisión que encaja con la idea de dar continuidad a futbolistas que han demostrado fiabilidad, compromiso y recorrido competitivo.
No es una renovación de relleno ni una firma para completar cupo. El berciano se ganó el sitio a base de minutos, regularidad y una presencia sostenida en el once. En una temporada exigente para el conjunto ferrolano, su figura fue creciendo hasta convertirse en una de las certezas del equipo.
34 partidos, 32 titularidades y una regularidad que pesa
Los números explican bastante bien el motivo de la apuesta. Álvaro Ramón participó en 34 encuentros, fue titular en 32 y alcanzó los 2.855 minutos. En el fútbol actual, donde las plantillas se miden casi con bisturí, esos registros hablan de confianza, continuidad y respuesta competitiva.
Además, el futbolista añadió tres goles a su hoja de servicios, algunos de notable factura, confirmando que su aportación no se limitó al trabajo defensivo o al equilibrio táctico. Fue un jugador útil en diferentes escenarios, capaz de sostener al equipo sin balón y de sumar criterio cuando tocaba construir.
De la Ponferradina a A Malata: un crecimiento evidente
Álvaro Ramón llegó a Ferrol el pasado verano procedente de la SD Ponferradina, después de pasar también por clubes como el Celta Fortuna, la AD Mérida o el CD Arenteiro. Su aterrizaje en A Malata fue de esos que van ganando peso con el paso de las jornadas: sin hacer demasiado ruido al principio, pero dejando poso partido a partido.
Su capacidad para adaptarse a distintos roles fue una de las claves. Aportó piernas, lectura, sacrificio y balón. Ese perfil de futbolista que no siempre se lleva todos los focos, pero que los entrenadores suelen subrayar en rojo en la pizarra.
La grada también dictó sentencia
Más allá del rendimiento, la renovación tiene un componente emocional evidente. Álvaro Ramón se metió pronto en el bolsillo a la afición racinguista, que valoró especialmente su entrega y su implicación en cada acción. En A Malata se perdona casi todo menos no competir, y el berciano compitió siempre.
Ese vínculo quedó reflejado en su elección como Jugador Estrella Galicia de la temporada 25/26, un reconocimiento que refuerza la dimensión de su curso. Cuando el rendimiento y la grada caminan en la misma dirección, la renovación cae casi por su propio peso.
Javier Vázquez gana una pieza fiable para su Racing
Con Javier Vázquez al frente del nuevo proyecto, el Racing necesitaba empezar a fijar piezas con peso competitivo y conocimiento del entorno. Álvaro Ramón cumple ese perfil: sabe lo que exige la camiseta, conoce A Malata y llega al nuevo curso con una temporada de crecimiento a sus espaldas.
Su continuidad permite al club conservar una base reconocible en una plantilla que tendrá que ajustar muchas piezas. Y en ese tablero, el berciano aparece como uno de esos futbolistas que dan equilibrio al vestuario y soluciones al entrenador. Sin fuegos artificiales, pero con mucha utilidad. Que en junio, a veces, vale casi como un fichaje.







