Por: Mokka @ishally
Al hilo de los horarios impuestos por Tebas y compañía y especialmente por el señalado para el de nuestro Racing de Ferrol, la verdad es que no sabía si abrir un space para dar mi opinión sobre los horarios de la primera jornada de 1ª RFEF. Pienso que hubiera sido lo mejor, pero mi vehemencia sé que puede jugar en mi contra.
Antes de empezar, yo no voy a decirle a nadie lo que tiene que hacer, pero la inacción juega en nuestra contra. También soy consciente de que con la protesta de una sola afición no se consigue nada.
Seguramente no sea un horario habitual a lo largo de la liga, pero sí habrá más de uno en viernes, en lunes que no nos permitan ver. Tienen las narices muy gordas para poner el primer partido de liga el viernes 29 de agosto a las 17:00 horas, laborable. Sí, de verano, pero laborable.
Que el presidente de LaLiga también sea el vicepresidente de la RFEF juega en nuestra contra y en beneficio de su bolsillo. Desde el momento en que todos los partidos van a un canal propio de la liga y se distribuyen a otra plataforma, estamos perdidos.
Desde hace mucho tiempo, el fútbol ya no es de la afición, de los socios o de los abonados. Está en manos de los estamentos futbolísticos manchados por la lacra del egoísmo recaudatorio de un ser y sus secuaces.
Habrá muchas personas que podrán acudir al primer partido de liga un viernes a las 17:00, y yo me alegro por todo el que pueda acudir, pero no es de recibo que los partidos se pongan al antojo del beneficio económico de unos pocos y de las televisiones. No, eso no es lo normal, aunque tratemos de verlo como algo natural. Nos roban la posibilidad de disfrutar de nuestra pasión.
Pero nosotros, como afición, no somos los únicos afectados. Imaginaos la afición visitante que podría desplazarse aprovechando el último fin de semana de agosto, lo beneficioso que podría ser para la ciudad. También podemos pensar en la gente que podría estar involucrada en una posible previa: horas de trabajo, de esfuerzo, para que se esfume en un segundo.
Dos años pasamos en Segunda, comiendo muchos de los partidos fuera de casa, sacrificando momentos familiares. Ahhh, la excusa me la sé: las “luces” ñiñiñi patatas. Aquí lo único que les interesa es recaudar multas por la luz (vale que el cambio de luces no se hizo en plazo y forma), cánticos en los estadios, actuaciones de la afición que no gustan al señor de los gramillos, televisiones… y hasta el punto de pagar por el parche de la liga.
Nos roban y todos callamos.
Vuelvo a repetir que con que una afición proteste no vale. Deberíamos ser todos juntos, cosa que no pasará porque al final vivimos en una falsa comodidad que hace que traguemos con todo.
Se me ocurren mil cosas para protestar: desde no ir al partido, entrar en la segunda parte, que ese día entre los cánticos se escuche el “Tebas vete ya”, pancartas… Lo fundamental es que el club apoye la protesta de la afición con algún tipo de nota o acción.
Diría muchas cosas más, pero todo esto se frena desde el conjunto de las aficiones. Cada uno es libre de apoyar o no, ninguno somos quien para decidir por el otro. Yo, como ya sabéis, no aporto a LaLiga más que lo que pueda conllevar mi abono o alguna entrada —no pago por ver el fútbol, no pago el parchecito de la camiseta—. Huyo de todo lo que conlleve un beneficio para LaLiga o la RFEF, pero esa es mi opción.
En la medida de lo posible, haré lo que esté en mi mano para luchar contra este despropósito. Pero sola no puedo, nosotros solos no podemos conseguirlo; sí podemos hacer ruido y arrancar las protestas de otras aficiones. Esto afecta a las aficiones de Primera, Segunda y Primera RFEF. No importamos: sólo importan los negocios y que el resto del mundo disfrute de lo que teníamos que disfrutar nosotros.
Ya dejo de dar la chapa con mi opinión: el Racing somos nosotros y tenemos que pelear por nuestro propio beneficio.
El fútbol es de los aficionados, no de cuatro sápatras.







