Los granates mueven ficha con un gesto que dice mucho más de lo que ocupa en un comunicado. El club anunció la renovación el 13 de julio de 2026, con el anterior contrato ya finiquitado desde el 30 de junio, de modo que el mediocentro de 26 años seguirá vinculado a la entidad, como mínimo, hasta el verano de 2027. Y lo hace en plena rehabilitación de una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. No es un fichaje cualquiera.
Un fijo con oficio
Rodríguez llegó a Pontevedra el 3 de septiembre de 2025 tras cerrar su etapa en el Arenteiro. Formado en la cantera del Celta de Vigo, el centrocampista se fue puliendo por la UD Ourense, el Ourense CF y el Bergantiños antes de recalar en el conjunto gallego. En la segunda mitad del curso 2024/25 jugó cedido en el equipo de Carballo, donde firmó cuatro goles en 17 partidos: su etapa en el Bergantiños FC le dio galones antes de dar el salto.
Rubén Domínguez ya lo conocía de su paso por el Ourense CF, y no es casualidad que quisiera atarlo. En la Primera Federación 2025/26 disputó 21 partidos, 18 de ellos como titular, y acumuló 1.599 minutos, con un gol y tres amarillas. Era, sin discusión, uno de los fijos del once.
En el campo, Rodríguez cosía la defensa con el ataque, ofrecía soluciones en la salida de balón y sostenía el equilibrio en la zona central. Podía caer cerca de los centrales para iniciar la jugada o avanzar para liberar espacio a sus compañeros, siempre con un ojo puesto en el trabajo sin balón y en la presión colectiva. Y sabía aparecer donde más duele: en noviembre de 2025 marcó su único tanto liguero frente a Unionistas y participó en una acción de gol ante el Talavera durante la primera vuelta.
La lesión que lo frenó en seco
El 31 de enero de 2026 salió de titular en la victoria por 0-4 ante el Talavera, pero tuvo que retirarse por unas molestias en la rodilla izquierda. Las pruebas médicas confirmaron lo peor: rotura completa del ligamento cruzado anterior. Pasó por quirófano, se despidió del resto de la temporada y el plazo inicial de recuperación quedó estimado entre seis y ocho meses.
Hasta ese día había sido titular en 18 de las primeras 21 jornadas. Por eso, renovar a un futbolista en plena rehabilitación no es un trámite: es un voto de confianza con nombre y apellidos.
Apuesta por la continuidad
La renovación entra dentro de la política de continuidad de la entidad. En junio, el club ya amplió los contratos de Rubén Domínguez y Adrián Abalo por una temporada más, y lo de Rodríguez sigue esa misma línea.
El conjunto gallego se quedó a un suspiro del playoff de ascenso en la 2025/26. En la última jornada empató 2-2 ante el Real Avilés, pero los criterios de desempate entregaron la última plaza al Real Madrid Castilla. La gravedad de los grandes, también aquí. Aquel triple empate que dejó al Pontevedra fuera del playoff dejó claro que el equipo ya se codea con la parte alta. En la temporada 2026/27 de Primera Federación, los granates volverán a pelear en el Grupo 1.
Lo que gana el Pontevedra
El nuevo contrato aporta estabilidad a las dos partes. El club conserva a un jugador hecho al sistema de Rubén Domínguez, con galones en la categoría y capacidad para cubrir varias posiciones; Rodríguez, por su parte, podrá completar la rehabilitación sin la incertidumbre de buscar equipo mientras se recupera.
¿Cuándo volverá? Ahí está la única duda. El club todavía no ha puesto fecha a su regreso, y el reloj de la rodilla marca su propio ritmo. Es un voto de confianza, sí, pero el calendario de la vuelta sigue en el aire. Si reaparece en condiciones, el cuerpo técnico recuperará a un centrocampista que ya conoce el modelo y que, antes de caer, pesaba de verdad en el once. El mensaje es claro: el Pontevedra no suelta lo de casa.








