Jonathan Asp Jensen ha cambiado su situación en el Deportivo en pocas semanas. Después de quedarse sin minutos ante Villarreal y Getafe, respondió con una buena entrada frente al Sevilla, regresó a la titularidad contra el Betis y aprovechó el amistoso ante el Porto para marcar su primer gol como blanquiazul.
En LaLiga suma cinco partidos, tres titularidades y 227 minutos. Todavía no ha marcado ni asistido en competición oficial, pero su progresión reciente ya lo mete en la pelea por un puesto estable en los planes de Antonio Hidalgo.
No es solo el gol ante el Porto
El amistoso del 2 de octubre confirmó el momento. Asp Jensen adelantó al Dépor en el minuto 4 tras recuperar el balón en la salida del Porto y resolver ante Cláudio Ramos, su primer tanto desde que llegó a A Coruña.
El crecimiento, sin embargo, venía de antes. Contra el Sevilla entró en el 57 y participó durante toda la recta final, y cuatro días después Hidalgo lo colocó de inicio frente al Betis en un 4-4-2, con Nsongo Bil como referencia ofensiva y 65 minutos para el danés. La secuencia habla sola: de dos jornadas sin jugar a recuperar minutos, volver al once y reforzar su candidatura durante el parón.
Su sitio está más cerca del área
Llegó como centrocampista ofensivo, pero el técnico ya lo ha utilizado en distintas alturas y posiciones. Su mejor encaje aparece por dentro, con libertad para recibir entre líneas y acercarse al área, donde puede combinar con los atacantes, atacar espacios y llegar desde segunda línea sin asumir el papel de un delantero centro.
Su temporada anterior con el Grasshopper explica esa tendencia: 40 partidos oficiales, nueve goles y seis asistencias, números de un centrocampista con peso en el último tercio. En el Deportivo, esa capacidad permite usarlo como mediapunta, interior ofensivo o segundo atacante, siempre sin posición fija.
Qué añade al equipo
Los datos de este arranque de Liga confirman la tendencia: siete disparos en 227 minutos, una cifra considerable para el tiempo que lleva sobre el césped.
Su presencia interior suma un futbolista capaz de recibir a espaldas del centro del campo rival y continuar la jugada hacia portería, y también permite aumentar la ocupación del área sin colocar otro nueve. Ese es su gran argumento. Conecta la medular con el ataque y, además, termina jugadas.
Soriano y Riki, la competencia por dentro
Encontrarle sitio obliga a Hidalgo a decidir qué quiere de su centro del campo. Mario Soriano ofrece pausa, asociación y capacidad para participar en la elaboración, mientras Jensen aporta verticalidad y más tendencia a atacar zonas próximas al área.
Con Riki la diferencia también está en el perfil: el gallego aporta equilibrio y continuidad en una zona más amplia del campo; el danés concentra buena parte de su influencia en los metros finales. No son recambios automáticos, pero sí alternativas para modificar el comportamiento ofensivo sin tocar toda la estructura.
Yeremay y Mella pueden convivir con él
El caso de Yeremay y David Mella es distinto. Ambos ofrecen desborde, conducción y amplitud desde posiciones exteriores, y Jensen aporta justo lo contrario: presencia interior.
Ahí hay una combinación interesante, porque Hidalgo puede mantener futbolistas capaces de fijar y superar rivales por fuera mientras el danés ocupa los espacios entre líneas y aparece alrededor del delantero. Su entrada en el once no exige sacrificar a un extremo.
El Betis mostró otra solución
La titularidad ante los verdiblancos dejó otra pista. Jensen actuó cerca de Nsongo Bil y tuvo libertad para moverse alrededor del delantero, una función que le acerca al área sin convertirlo en nueve y que aprovecha mejor su capacidad para llegar desde posiciones retrasadas.
Es una variante más para el técnico: puede jugar detrás del punta, partir como interior ofensivo o acompañar a una referencia en un sistema con dos atacantes.
De la rotación a la pelea por el once
Tiene 20 años y ya ha empezado a mover su jerarquía dentro de la plantilla. Sus últimas apariciones han dado continuidad a una progresión que culminó, por ahora, con el gol frente al Porto.
El Deportivo visitará a la Real Sociedad el 11 de octubre con 10 puntos después de siete jornadas, y Jensen llega a esa cita tras recuperar minutos, volver al once y marcar durante el parón. El debate ya no está en si merece oportunidades, porque argumentos ha dado. Ahora toca decidir dónde utilizarlo y qué pieza mover para aprovechar a un futbolista que ofrece presencia entre líneas, llegada y una conexión más directa con el área. La rotación empieza a quedársele pequeña.








