Ximo Navarro terminó el Deportivo-Betis con una brecha en la cabeza cerrada con grapas. Cucho Hernández, que le impactó con los tacos en esa zona, no vio ni la amarilla. Y la publicación del audio VAR añadió otro motivo de enfado: al justificar su decisión, César Soto Grado se refirió al capitán blanquiazul como “ese jugador”, mientras identificaba al delantero del Betis por su nombre.
La acción llegó en el 45+1, poco después del gol del propio Cucho. Soto Grado señaló falta sin tarjeta y desde la sala VOR le recomendaron acudir al monitor para valorar un posible juego brusco grave. Revisó las imágenes y mantuvo su decisión.
Ximo volvió al campo con grapas
La consecuencia fue inmediata. Cucho levantó la pierna en la disputa del balón y terminó impactando con los tacos en la cabeza del defensa.
El capitán sufrió una brecha, recibió asistencia médica y le colocaron grapas para cerrar la herida antes de regresar al campo y completar el encuentro. El delantero del Betis, mientras tanto, siguió jugando sin sanción disciplinaria alguna. El contraste quedó sobre el césped: grapas para uno, nada para el otro.
El VAR llevó a Soto Grado al monitor
La publicación del audio permite reconstruir qué pasó entre la sala VOR y el colegiado. Soto Grado fue llamado a la pantalla para valorar un posible juego brusco grave tras el impacto de la plancha sobre la cabeza de Ximo, y pidió distintas imágenes para comprobar cómo llegaban ambos futbolistas a la disputa y si Cucho había tocado antes el balón.
Después de las repeticiones, mantuvo únicamente la falta.
“Toca balón” y “ese jugador mete la cabeza ahí”
El audio añadió una segunda capa a la polémica. El árbitro explicó su decisión apoyándose en dos ideas: “toca el balón” y “ese jugador mete la cabeza ahí”.
Esa última expresión es la que ha soliviantado al entorno blanquiazul. En la conversación, el atacante del Betis aparece identificado como Cucho, mientras el capitán del Deportivo, el futbolista que acabó con una brecha, figura como “ese jugador”. No fue solo la ausencia de tarjeta. Fue también escuchar cómo se describía a quien necesitó grapas para seguir jugando.

Tocar el balón no elimina el riesgo
La Regla 12 de IFAB establece que un tackle o challenge es juego brusco grave cuando pone en peligro la integridad física de un adversario o se realiza con fuerza excesiva o brutalidad.
Por eso, tocar primero el balón no basta por sí solo para descartar una sanción disciplinaria: también hay que valorar la forma del contacto, su intensidad y el riesgo generado para el rival. Ese era justamente el objeto de la revisión en Riazor, determinar la gravedad de una acción en la que la pierna de Cucho terminó impactando en la cabeza de Ximo.
Hidalgo: “Para mí es roja clarísima”
Antonio Hidalgo no se guardó nada al acabar el partido: “Para mí es roja clarísima”. Para el técnico, que el delantero intentara jugar el balón no cambiaba la gravedad del impacto posterior sobre su capitán.
Manuel Pellegrini defendió la posición contraria y aseguró que, a su juicio, la acción no merecía expulsión. El audio publicado después puso la pieza que faltaba: la explicación que Soto Grado utilizó delante del monitor para mantener a Cucho sobre el campo sin tarjeta.
De las grapas al “ese jugador”
El episodio deja tres elementos que explican el enfado en A Coruña: Ximo necesitó grapas tras recibir el golpe en la cabeza, Cucho no fue amonestado y el VAR llevó al árbitro al monitor para revisar un posible juego brusco grave.
El audio aportó el cuarto. Mientras el delantero era nombrado, el capitán blanquiazul quedaba reducido a “ese jugador”. Y así, una acción que ya había generado polémica sobre el césped se prolongó mucho después del pitido final: sin tarjeta, con grapas y con unas palabras que en Riazor no se van a olvidar pronto.








