Marru encendió la ilusión muy pronto
El Bergantiños parecía lanzado hacia otro triunfo histórico en la Segunda Federación. Apenas habían pasado unos minutos cuando Marru silenció el Adolfo Suárez con un derechazo que puso por delante a los de Carballo. El guion soñado se escribía de la mejor manera: gol rápido y control emocional del partido.
El Real Ávila reaccionó con orgullo
Pero el fútbol no entiende de guiones. El conjunto local comenzó a morder tras el mazazo inicial y fue creciendo poco a poco hasta adueñarse del balón. Las llegadas se sucedían y la portería de Brais empezaba a vivir momentos de tensión, aunque el Bergantiños supo aguantar con orden y oficio hasta el descanso.
Una segunda parte de sufrimiento
Tras la reanudación, los de Simón Lamas se vieron obligados a retroceder metros ante el empuje de un Ávila lanzado. Los carballeses buscaban salir a la contra, pero las ocasiones más claras fueron locales. El empate terminó cayendo como una losa: un balón al área que nadie logró despejar y que devolvió la igualdad al marcador.
⚽ El mazazo final en el 90’
Cuando el reparto de puntos parecía firmado, llegó la puñalada. En el descuento, una falta lateral mal defendida acabó en el segundo palo y ahí emergió el héroe abulense para cabecear el 2-1. Estallido de alegría en las gradas y caras de incredulidad en los visitantes, que veían cómo se escapaba su imbatibilidad en el último suspiro.
La primera derrota, difícil de digerir
El Bergantiños encaja así su primer tropiezo de la temporada. Una derrota dolorosa no solo por la forma, sino por la sensación de que el equipo había hecho lo más complicado: adelantarse fuera de casa. Ahora toca levantarse y reaccionar para que este golpe no deje cicatriz en la clasificación.







