Un fichaje galáctico que amenaza la paz interna del club
Marcus Rashford ya ha aterrizado en Barcelona… pero no solo con maletas y botas. Lo que trae consigo es un sueldo de 14 millones de euros brutos que lo coloca como el quinto jugador mejor pagado del plantel culé. ¿El problema? Hay pesos pesados en el vestuario que cobrarán menos... y no están precisamente encantados.
💰 Cifras que encienden la tensión
Ni Pedri, ni Araujo, ni Koundé. Tampoco Ter Stegen. Todos ellos verán cómo este recién llegado, que en principio no parte como titular fijo, los supera en salario. Solo Lewandowski, De Jong, Lamine Yamal y Raphinha están por encima del inglés en la pirámide salarial.
⚠️ Flick ya siente la presión en el vestuario
El técnico Hansi Flick tiene por delante algo más que un reto táctico. Mantener el equilibrio emocional de una plantilla que ve llegar a un jugador nuevo con trato de estrella podría ser tan difícil como ganar en el Bernabéu. “¿Cómo va a cobrar más alguien que ni siquiera ha jugado un minuto?”, murmuran ya voces internas.
🤝 Recorte... pero no tanto
Aunque Rashford aceptó una rebaja del 15% de su ficha para vestirse de azulgrana, el esfuerzo parece no ser suficiente para calmar las aguas. La cesión desde el Manchester United incluye también un bonus por partidos jugados —cuya cifra no ha sido revelada—, lo que podría inflar aún más su coste.
🔒 Barça, con las manos atadas
La directiva azulgrana no tiene margen para maniobrar. Con problemas aún para inscribir a jugadores como Joan García o el propio Rashford, subir salarios a otros cracks sería inviable. El resultado: un vestuario dividido entre “veteranos leales” y “nuevas estrellas con trato VIP”.
🧨 ¿La chispa de una guerra interna?
Si el inglés no rinde desde el primer partido, el malestar puede explotar. ¿Qué pasará si un suplente cobra más que quienes llevan años dejándose la piel por el escudo? En el fútbol, el vestuario habla… y cuando lo hace, tiembla el club.







