El Racing de Ferrol busca cerrar su viaje por Segunda con la cabeza alta
El equipo ferrolano visita este sábado al Albacete en su última salida antes de despedirse de la categoría
El Racing de Ferrol no tiene nada que perder, pero sí algo que demostrar. Este sábado (18:30h), el conjunto gallego afronta su último desplazamiento en Segunda División en el estadio Carlos Belmonte frente a un Albacete que también vive su epílogo sin presiones. Será una oportunidad para que los verdes sigan dando señales de vida tras una temporada dura.
Último viaje de una campaña para aprender
Han sido meses difíciles en A Malata. El Racing ha sufrido en defensa y desnortado en ataque, ha cambiado de entrenador y ha tenido que remar sin oxígeno gran parte de la segunda vuelta. Aun así, llega a este encuentro tras una meritoria victoria contra el Cádiz y una racha de dos partidos sin perder. El vestuario lo sabe: hay que salir con dignidad.
Sin presión, pero con heridas abiertas
El resultado en la ida —una goleada dolorosa en casa por 1-4— no se ha olvidado en Ferrol. Fue un golpe que dejó secuelas en la confianza del grupo y que marcó el principio del fin para Cristóbal Parralo. Ahora, con Alejandro Menéndez al mando, toca cerrar heridas. No hay nada más que orgullo en juego, pero eso ya es suficiente.
Bajas sensibles, once comprometido
Menéndez no podrá contar con cuatro de sus piezas : Erick Cabaco, Aitor Buñuel, Raúl Blanco y Luis Perea siguen lesionados y no estarán ni en Albacete ni en la jornada de cierre frente al Sporting. A pesar de ello, el técnico verde confía en mantener la competitividad y dar minutos a jugadores que han tirado del carro en las últimas semanas.
Un cierre digno
El Racing ha conseguido en las últimas cuatro semanas más puntos (7) que en los tres meses anteriores juntos (5), demasiado tarde. El club volverá a competir el año que viene en Primera RFEF.
Lo que viene: despedida en A Malata
Tras esta visita al Carlos Belmonte, los ferrolanos cerrarán la temporada ante su gente el domingo 1 de junio (18:30h) frente al Sporting de Gijón. Será el adiós definitivo a la Segunda, pero también la oportunidad para reconectar con una afición que nunca soltó la mano, ni en los momentos más duros.







