Un examen incómodo para seguir soñando
El Deportivo Fabril visita este fin de semana al Llanera en un duelo que esconde más trampas de las que parece. El campo, de reducidas dimensiones y césped artificial en mal estado, marcará el ritmo de un partido que exigirá al filial blanquiazul competir con intensidad máxima si quiere seguir aspirando a entrar en puestos de playoff.
Aprender del tropiezo en Coruxo
El entrenador, Manuel Pablo, no esconde que el precedente más parecido fue el reciente encuentro ante el Coruxo. Un partido en el que el Fabril no estuvo a la altura del contexto. “No entendimos el partido. Salieron a competir fuerte y no nos pusimos a su nivel”, ha reconocido esta semana. El mensaje está claro: en campos así, hay que igualar primero el nivel de intensidad y luego intentar imponer el juego.
⚔️ Partido de duelos y desgaste
El Llanera, inmerso en la pelea por evitar el descenso, no va a regalar nada. “Tenemos que salir con la misma necesidad que ellos”, insiste el técnico, que ya ha adaptado los entrenamientos al tipo de juego que se espera: duelos constantes, ritmo alto, poco espacio para pensar y menos aún para tocar. El balón quemará, y la gestión de las segundas jugadas será clave.
Bajas sensibles y cantera al rescate
A las dificultades del escenario se suma una situación límite en lo físico. El Fabril llega sin Kevin, Damián ni Alfaro, y el técnico tendrá que recurrir al juvenil, que también arrastra lesiones. “Estamos tirando de todo lo que podemos. No queremos perjudicar a nadie, pero muchos chavales tendrán que doblar”, ha explicado Manuel Pablo.
Samu Mardones, una de las piezas más desequilibrantes, sí estará disponible, liberado por el primer equipo. Una noticia positiva en una semana de recursos justos.
Todo por seguir vivos
El Dépor Fabril no puede permitirse fallos. Aunque el calendario final puede parecer favorable sobre el papel —los dos últimos rivales están virtualmente descendidos—, el mensaje en el vestuario es claro: nadie va a regalar nada.
“No se trata solo de jugar bonito. Se trata de competir en cualquier escenario. Si queremos estar en el playoff, hay que ganar también en campos como el de Llanera”, zanja Manuel Pablo.
Más que tres puntos
Además del valor clasificatorio, este partido supone una oportunidad formativa de primer nivel para un grupo de jóvenes que debe aprender que el fútbol no siempre se juega como en Abegondo. Adaptarse, competir, sufrir y ganar: ese es el examen que les espera.







