Dela se marcha del Celta Fortuna justo cuando el filial toca techo. No es la salida de una temporada hundida: es la primera baja confirmada después del ascenso a LaLiga Hypermotion, y eso obliga a leerla con otra lupa. El centrocampista coruñés termina contrato el 30 de junio, y su adiós cuenta algo más grande que un nombre menos en la plantilla, porque deja claro que el club vigués ya no decide con la misma escala de antes.
Llevaba siete temporadas en la estructura celeste, desde que llegó en 2019 procedente del Calasanz de A Coruña. No es un futbolista de paso. Es de la casa.
El ascenso que cambió el escenario
David de la Iglesia, Dela, se despide a los 23 años después de formar parte del grupo que llevó al filial al fútbol profesional. Los celestes firmaron el ascenso a Segunda División tras superar a la Ponferradina en la final del play-off, con Balaídos como escenario de un cierre histórico.
El propio jugador dejó una frase que lo resume todo: "No podía haber mejor manera de irme que logrando el ascenso a Segunda División".
Ahí está la paradoja. Dela no se va tras un fracaso, sino justo después de tocar techo con el filial. Pero el salto de categoría cambia las prioridades: el Celta Fortuna ya no prepara solo una plantilla para formar jugadores en Primera Federación, sino que ahora debe competir en LaLiga Hypermotion.
Los números no rompen, el rol sí
Sus cifras no explican una ruptura. Jugó 27 partidos, fue titular en 13, marcó 3 goles y repartió 4 asistencias: números de futbolista útil dentro de la rotación.
El matiz aparece en el tramo decisivo. En el play-off su presencia quedó muy reducida, limitada a minutos finales, y para alguien que había sido uno de los capitanes esa pérdida de protagonismo es una señal deportiva de peso. Sobre el papel seguía siendo parte del grupo; el problema es que ya no parecía una pieza prioritaria para el nuevo nivel competitivo que afronta el filial.
Por qué Ferrol tiene sentido
Aquí entra el conjunto ferrolano, y entra con lógica. Mientras los celestes suben a Segunda, el Racing de Ferrol necesita rehacer su proyecto en Primera Federación con Javi Vázquez en el banquillo. El encaje se sostiene por tres motivos concretos.
Primero, Dela llegaría libre si no hay renovación con el Celta. Segundo, conoce la categoría y viene de competir en un equipo recién ascendido. Tercero, es gallego, joven y todavía está en una edad en la que necesita minutos reales para confirmar si puede ser algo más que un buen jugador de filial.
Para el racinguismo no sería un fichaje de escaparate. Sería una operación de bajo coste y riesgo controlado: un centrocampista de 23 años, con recorrido en Primera Federación y motivación inmediata tras perder espacio en Vigo. Bienvenido sea, pero conviene medir la euforia: de momento es una vía, no una firma.
Lo que dice esta salida del nuevo Celta Fortuna
La marcha de Dela explica el cambio de dimensión del filial celeste. Antes, un jugador con sus números tenía continuidad natural; ahora, con el equipo en LaLiga Hypermotion, cada renovación se mide con otro listón. El conjunto vigués no solo celebra un ascenso: entra en una fase de selección más dura, y algunos de los que ayudaron a llegar hasta aquí no seguirán en el siguiente escalón.
Dela queda como uno de los primeros ejemplos de esa nueva realidad. Si el Racing de Ferrol termina cerrando su incorporación, no estaría fichando una simple baja del Celta Fortuna, sino apostando por un jugador en punto de inflexión: con formación, categoría, edad y una razón deportiva muy clara para responder.
El ascenso cerró su etapa en Vigo. Ferrol puede ser el sitio donde demuestre que su techo todavía no está escrito.








