El Arosa SC firma una de esas noches de Copa que dan aire de verdad. Los arlequinados tumban 2-0 al Pontevedra CF el martes 27 de octubre en A Lomba, se meten en la segunda ronda y se aseguran un premio federativo de hasta 35.000 euros por superar la eliminatoria, a lo que se suma la taquilla de una noche con unos 3.500 espectadores. Fiesta, sí, pero con la calculadora en la mano: a Manolo Abalo lo que de verdad le inquieta es la lucha por la permanencia en Segunda Federación.
«Todo hay que decirlo, pasar la eliminatoria, a nivel económico, al club le viene de perlas», reconoce el presidente tras el golpe ante un rival que milita una categoría por encima.
El premio de la Copa, en números
Los 35.000 euros que contempla la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por superar una eliminatoria equivalen al 4,1% del presupuesto anual del Arosa, aprobado en julio para la temporada 2026/27. No es calderilla.
Y hay más: el reglamento federativo prevé otra ayuda de hasta 35.000 euros por disputar como local el primer encuentro de la Copa. Son dos conceptos distintos que, juntos, pueden alcanzar los 70.000 euros, siempre sujetos al cumplimiento de los requisitos de la convocatoria. Eso sí, nadie debe esperar el ingreso mañana: la RFEF establece que el premio por avanzar de ronda no se abonará antes del 23 de diciembre de 2026.
El contexto explica la ilusión. Volver a Segunda Federación exige un esfuerzo económico serio: el presupuesto del club crece unos 200.000 euros respecto al curso anterior, con 550.000 destinados a personal, futbolistas y entrenadores.
La carretera también pasa factura. La entidad prevé gastar 66.000 euros en transporte, 24.000 más que en Tercera Federación, y tendrá que asumir nueve viajes con alojamiento obligatorio. Solo la ayuda máxima por eliminar al Pontevedra cubre más de la mitad de esa partida anual, una comparación que retrata el peso real de la Copa en las cuentas de un club que afronta desplazamientos más largos y mayores costes de competición.
A Lomba responde
La noche también se nota en las gradas. Unos 3.500 espectadores acuden a A Lomba para vivir un derbi con sabor a casa ante los granates, resuelto con los goles de Marcos Remeseiro en el minuto 55 y Gabri Palmás en el 66.
El Arosa había fijado las entradas generales en 20 euros para Tribuna y 15 para Preferencia. Los socios abonaban un suplemento de 10 euros, mientras que los menores de 16 años sin abono pagaban cinco; los socios menores de esa edad y los titulares de carnés especiales podían entrar sin coste adicional.
Con tantos precios y accesos gratuitos, la recaudación no puede calcularse a partir de la asistencia. Lo que sí deja el encuentro es una aportación a una partida clave: el Arosa presupuestó 120.000 euros de ingresos por partidos en A Lomba durante la temporada.
Abalo disfruta tanto del resultado como de la respuesta de la afición. «Es una alegría. Te encanta haberle ganado a un equipo como el Pontevedra y ver que la gente disfrutó», señala. El presidente también recuerda las grandes entradas que registraba el estadio años atrás y lo difícil que resulta hoy repetir aquellas cifras, sobre todo cuando el aficionado tiene que pagar por entrar.
La liga, la verdadera batalla
La fiesta copera choca de frente con la tabla. Tras ocho jornadas, el equipo de Gonza Fernández es 14.º del grupo 1 de Segunda Federación con siete puntos, fruto de una victoria, cuatro empates y tres derrotas.
Doce goles a favor, 17 en contra. La última cita liguera acaba en derrota por 1-0 ante el Sestao River el sábado 24 de octubre, tres días antes de tumbar al Pontevedra. No es un drama, pero los números invitan a mirar hacia dentro.
El presidente lo deja claro: «Lo que más me preocupa es la liga porque bajan cinco o seis».
El reto tiene además un significado especial para Abalo, que afronta su última temporada prevista al frente del club después de 17 años de presidencia. La estabilidad económica e institucional ha sido uno de los ejes de su gestión; mantener al Arosa en Segunda Federación es ahora el desafío deportivo que acompaña a esa planificación.
Portugalete y Compostela, sin tiempo para respirar
No hay margen para saborear el pase. El Arosa visita al Club Portugalete el domingo 1 de noviembre a las 11:30 horas, en la novena jornada. El conjunto vasco es octavo con 12 puntos, cinco más que los arlequinados: una nueva oportunidad para convertir el impulso anímico de la Copa en algo que cuente en la clasificación.
Después llega otro duelo gallego en casa. El domingo 8 de noviembre a las 17:00 horas, A Lomba recibe a la SD Compostela.
La Copa, mientras tanto, espera. La segunda ronda está prevista para principios de diciembre y el Arosa aguarda al sorteo para conocer rival; la posibilidad de cruzarse con un equipo de superior categoría mantiene vivo el sueño.
El 2-0 al Pontevedra deja pase, nuevas vías de ingresos y una grada que responde. Pero el mensaje desde el palco es claro: lo que manda ahora es sumar los puntos necesarios para seguir en Segunda Federación.








