El Deportivo ya no es oficialmente "de La Coruña". Desde este martes, los blanquiazules pasan a ser Real Club Deportivo de A Coruña en castellano y Real Club Deportivo da Coruña en gallego. Y la noticia no se quedó en el despacho: el eterno rival la llevó a otro terreno, el de la identidad.
Un cambio aprobado por la masa social
Nada de decisiones a puerta cerrada. La entidad sometió el cambio a una consulta vinculante entre sus abonados, abierta del 17 al 21 de junio de 2026 y reservada a los socios de 12 años o más inscritos al inicio del proceso.
El resultado fue contundente: votó el 55,96% del censo con derecho a voto y el 79,41% apoyó adaptar la denominación a la toponimia oficial de la ciudad. La modificación se elevó después a la Junta General Extraordinaria de Accionistas, celebrada este martes 23 de junio a las 09:00 horas en el ABANCA-RIAZOR, donde los accionistas presentes -que representaban el 99,864% del capital social- aprobaron la propuesta por unanimidad y dieron luz verde a la adaptación del artículo 1 de los estatutos.
Por qué no era una simple palabra
La clave está en el topónimo. La forma oficial de la ciudad es A Coruña, y el club defendió el cambio como una adecuación al marco jurídico vigente en materia de toponimia.
Por eso tiene dos caras. Una legal, porque actualiza la denominación social. Otra simbólica, porque corrige una contradicción que pesaba: el club más representativo de la ciudad seguía escribiéndose de una forma que ya no coincidía con el nombre oficial del lugar al que representa. El Dépor no cambia de identidad. Cambia la forma de escribirla.
El Celta entendió el gesto
Lo más llamativo del día no fue la votación. Fue quién puso el acento en la lengua.
Desde su cuenta oficial en X, los celestes respondieron al anuncio con una frase cargada de intención: "Outro paso adiante para a nosa lingua. Parabéns por esta victoria!". No era un mensaje protocolario, sino el reconocimiento de que el cambio del Dépor no pertenece únicamente a Riazor, sino a toda Galicia.
Y tiene más fuerza porque viene de enfrente. Celta y Deportivo viven una rivalidad histórica marcada por Vigo y A Coruña, por Balaídos y Riazor, por el peso de O Noso Derbi. El derbi seguirá siendo derbi, sí, pero este martes los dos clubes quedaron, por una vez, en el mismo lado. Pique sano del bueno: el mensaje celeste no rebaja la rivalidad, la eleva.

Una victoria que empezó en la calle
El cambio tampoco se entiende sin la presión social de los últimos años. Entre las iniciativas más visibles estuvo la campaña "O Dépor é da Coruña", que convirtió una cuestión de nomenclatura en una conversación pública sobre identidad, ciudad y lengua. La consulta sirvió para medir esa sensibilidad dentro del propio deportivismo, y el resultado no dejó dudas: casi ocho de cada diez votantes dijeron que sí.
Llega además en un año especial, el de su 120 aniversario, y poco después del regreso del Dépor a Primera, lo que añade aún más escaparate al nuevo nombre. El Deportivo ganó una votación interna. Pero la lengua gallega ganó visibilidad en uno de los focos más potentes del deporte español. Y ahí está el verdadero valor: hasta el Celta entendió que esta victoria no era solo blanquiazul.








