El Celta Fortuna se impuso por 2-1 al CD Arenteiro en un derbi disputado en Barreiro, marcado por la intensidad y las alternativas en el marcador. Los vigueses aprovecharon mejor sus ocasiones, mientras que los ourensanos ofrecieron una imagen competitiva pese a marcharse de vacío.
Un choque de máxima intensidad
Barreiro fue el escenario de un partido vibrante entre dos equipos que pelearon cada balón como si fuera el último. El Celta Fortuna apostó por su juventud y velocidad, mientras que el CD Arenteiro respondió con presión alta, músculo y un espíritu combativo que mantuvo en vilo al público durante los 90 minutos.
Primer golpe celeste
El filial vigués golpeó primero gracias a su mejor arma: la estrategia. Un córner mal defendido por los visitantes permitió a Marín aparecer en el segundo palo y firmar el 1-0. Aun así, los de O Carballiño no se rindieron y antes del descanso rozaron el empate con un disparo de Bastida que salió rozando el poste.
El Arenteiro resurge tras el descanso
Con el inicio de la segunda mitad, los verdes dieron un paso al frente. Las entradas de Ochoa y Richarte aportaron frescura y velocidad, y el equipo se lanzó con todo en busca de la igualada. El premio llegó desde el punto de penalti: una falta clara sobre Jordan permitió a Víctor Mingo transformar el 1-1 con absoluta frialdad.
El zarpazo definitivo del Fortuna
Cuando más sufrían los locales, apareció Joel para rematar un contragolpe fulminante que devolvió la ventaja a los celestes. A partir de ahí, el Arenteiro no dejó de insistir, generando varias ocasiones peligrosas, pero sin fortuna en la definición.
Dos lecturas, un mismo mensaje
El Celta Fortuna se lleva un triunfo de prestigio en un derbi cargado de emoción, mientras que el Arenteiro, pese a la derrota, refuerza su imagen de equipo competitivo que no se rinde nunca. Un duelo con goles, polémica y mucha intensidad que deja claro que esta liga será una batalla sin tregua.







