El internacional ucraniano aparece como una opción de primer nivel para completar la plantilla de Claudio Giráldez. Su experiencia en LaLiga, la versatilidad ofensiva y la situación contractual en el Girona convierten su nombre en una de las grandes oportunidades del mercado celeste.
El Celta estudia seriamente la incorporación de Viktor Tsygankov, un movimiento que, de concretarse, supondría uno de los golpes más importantes del verano en la planificación de Marco Garcés. El extremo ucraniano reúne prácticamente todas las características que busca Claudio Giráldez para completar su frente ofensivo: talento entre líneas, capacidad para producir goles y asistencias, experiencia en LaLiga y una lectura del juego que encaja especialmente bien en un equipo que pretende vivir muchos minutos en campo contrario.
La opción ha ganado fuerza por la delicada situación deportiva del Girona. El descenso a Segunda División ha abierto la puerta de salida a varios de sus futbolistas de mayor valor y Tsygankov aparece entre los activos más difíciles de retener. A ello se suma que entra en el último año de contrato, una circunstancia que obliga al club catalán a valorar seriamente cualquier propuesta importante si quiere evitar que el margen económico de una futura venta se reduzca con el paso de los meses.
Un futbolista hecho para intervenir cerca del área
Tsygankov es mucho más que un extremo de banda. Aunque parte habitualmente desde la derecha para aprovechar su zurda, su influencia crece cuando abandona la línea lateral y aparece en zonas interiores. Ahí encuentra espacios para asociarse, filtrar pases, cambiar el ritmo de una posesión o buscar portería desde posiciones de segunda línea.
Ese comportamiento resulta especialmente interesante dentro del modelo del Celta. Giráldez acostumbra a construir ataques con futbolistas que intercambian posiciones y que entienden la ocupación de los espacios por encima de una ubicación fija en el dibujo. El ucraniano puede abrir el campo, jugar por dentro, aparecer como mediapunta e incluso desplazarse hacia el costado izquierdo según la estructura de cada jugada.
Su llegada ofrecería al entrenador una alternativa con una madurez competitiva inmediata. No necesitaría descubrir el campeonato ni acostumbrarse al tipo de partidos que propone LaLiga, algo especialmente importante en un equipo que pretende dar continuidad al crecimiento mostrado durante los últimos cursos.
Una zurda con peso en los metros decisivos
Uno de los principales atractivos del ucraniano es su capacidad para generar peligro sin depender exclusivamente de superar rivales en conducción. Tsygankov interpreta bien cuándo acelerar y cuándo asociarse, una virtud que le ha permitido mantener cifras regulares de producción ofensiva durante su etapa en Girona.
Desde la banda derecha puede atacar hacia dentro y buscar disparo, pero también atraer al lateral rival para liberar el carril exterior. En un Celta con jugadores capaces de atacar los espacios desde atrás, esa característica podría multiplicar las posibilidades ofensivas y facilitar asociaciones alrededor del área.
Su fútbol también parece compatible con delanteros que fijan centrales. Borja Iglesias puede ofrecer apoyos de espaldas y generar huecos para las llegadas del extremo, mientras que jugadores como Iago Aspas aportarían otra capa de creatividad en espacios reducidos. La posibilidad de juntar futbolistas inteligentes técnicamente cerca del área es precisamente una de las bases del juego que pretende desarrollar Giráldez.
El descenso del Girona cambia completamente el escenario
Hace apenas unos meses una operación de estas características habría parecido muy difícil para el Celta. Tsygankov estaba instalado en un Girona competitivo y su valor deportivo lo situaba en un mercado de mayor dimensión económica. El descenso ha alterado por completo esas coordenadas.
El club catalán debe reorganizar su plantilla para competir en Segunda y el salario de varios jugadores supone una carga demasiado alta para la nueva realidad. Al mismo tiempo, el contrato del ucraniano empieza a jugar un papel decisivo. Con solo una temporada por delante, cada ventana de mercado reduce progresivamente el poder negociador del Girona.
El precio continúa siendo el principal escollo. La cláusula del futbolista está muy por encima de las posibilidades del Celta y las cantidades que pretende obtener inicialmente el Girona también superan el margen habitual de la entidad viguesa. Sin embargo, la situación contractual permite pensar en una operación negociada muy por debajo de esos números de partida.
Un fichaje que modificaría el nivel de la plantilla
La diferencia entre incorporar un futbolista de proyección y cerrar la llegada de Tsygankov está en el impacto esperado. El ucraniano no aterrizaría en Vigo para completar el fondo de armario ni para esperar una evolución futura. A sus 28 años y después de competir en LaLiga, Champions y con su selección, llegaría con argumentos suficientes para pelear inmediatamente por un puesto importante.
Eso elevaría también la competencia interna. Giráldez tendría más posibilidades para variar estructuras ofensivas y podría utilizar al internacional ucraniano tanto en ataques posicionales como en partidos donde el Celta necesite correr. Su capacidad para conducir, asociarse y finalizar permite utilizarlo en escenarios muy diferentes.
La experiencia internacional añade además un punto de madurez que puede resultar útil en una plantilla donde la cantera continúa teniendo un peso enorme. Tener jugadores acostumbrados a partidos de máxima exigencia ayuda a sostener a los jóvenes cuando el calendario y la presión competitiva elevan el listón.
Una oportunidad demasiado atractiva como para no intentarla
El Celta sabe que la operación no es sencilla y que existen otros clubes pendientes de la situación del futbolista. Precisamente por eso la negociación exige paciencia y encontrar el momento en el que el Girona pueda asumir que las condiciones del mercado son diferentes a las de hace un año.
Desde el punto de vista deportivo, las dudas son muchas menos. Tsygankov ofrece experiencia, talento, versatilidad y capacidad para aparecer en las zonas donde se deciden los partidos. Si el Celta consigue ajustar la operación a sus posibilidades económicas, estaría incorporando un futbolista preparado para mejorar de inmediato el ataque de Giráldez.
El club mantiene abiertas otras posibilidades para esa misma demarcación, entre ellas la de Exequiel Zeballos, cuya negociación se encuentra más avanzada. Pero la aparición de Tsygankov introduce una alternativa de características muy diferentes y obliga al Celta a decidir qué tipo de apuesta quiere realizar para cerrar definitivamente su frente ofensivo.






