Kevin Sánchez volvió a casa con el futuro abierto y en un mes ha cambiado su propio escenario. El atacante regresó al Deportivo después de una temporada cedido en el Cartagena, ha participado en los primeros cinco amistosos, suma alrededor de 120 minutos y ya ha marcado.
Su rendimiento obliga ahora al club a decidir cuál es el mejor siguiente paso. No es un problema menor: es un buen problema.
Un año de fútbol sénior
La cesión al FC Cartagena durante la temporada 2025/26 tenía un objetivo claro, darle continuidad lejos del Fabril y permitirle acumular experiencia en Primera Federación.
Kevin encontró allí los minutos que buscaba antes de regresar este verano a A Coruña. El 7 de julio inició la preparación con la primera plantilla a las órdenes de Antonio Hidalgo, con quien ha seguido trabajando durante toda la pretemporada.
La entidad mantiene además una apuesta a largo plazo por lo de casa: Kevin, nacido el 20 de febrero de 2005, tiene contrato con los blanquiazules hasta junio de 2028.
Cinco partidos para ganarse un sitio
El atacante ha participado en los cinco primeros amistosos del verano y ha acumulado alrededor de 120 minutos.
El 18 de julio, ante la SD Compostela, firmó el último gol del 0-4 del Dépor. Y su actuación frente a la Fiorentina el 6 de agosto volvió a darle protagonismo: entró en la segunda mitad, aportó profundidad desde el sector derecho y participó en la jugada que desembocó en el empate blanquiazul.
La pretemporada también le está sirviendo para mostrar más recursos. Su posición natural está en el ataque, aunque puede partir desde zonas más abiertas, una característica que amplía las posibilidades para Hidalgo.
El ascenso del Fabril cambia el panorama
La situación de Kevin es distinta a la de hace doce meses por un cambio importante dentro del propio club.
Cuando salió al Cartagena necesitaba marcharse para competir en Primera Federación. Ahora el Fabril ha ascendido a esa misma categoría, así que la casa puede ofrecerle fútbol sénior sin sacarlo de su estructura.
Sobre el papel ilusiona, y con razón, pero cada vía tiene su precio: una cesión en Segunda División supondría un salto competitivo respecto a la pasada temporada, el Fabril lo mantendría cerca del primer equipo y su rendimiento durante el verano le ha abierto una tercera puerta, la de seguir trabajando directamente con la plantilla de Hidalgo.
Una candidatura que ya no se discute
Kevin llegó a julio después de completar una etapa importante de su desarrollo en Cartagena, y la lógica apuntaba a buscar un nuevo escenario donde seguir acumulando minutos y subir otro escalón.
La pretemporada ha añadido una alternativa. Sus cinco apariciones, el gol ante el Compostela y su respuesta frente a la Fiorentina han reforzado su candidatura para permanecer cerca del primer equipo mientras el Dépor define la plantilla.
El club tiene margen para elegir el camino que mejor encaje con su progresión, gracias al contrato hasta 2028 y al nuevo contexto del Fabril. El mensaje es claro: en un mes, uno de los nuestros ha pasado de esperar destino a pelear por un hueco en los planes de Antonio Hidalgo.







