El Deportivo regresa a casa con una sola consigna: ganar. Tenerife llega tocado, en descenso, y con una racha nefasta como visitante.
El Deportivo de La Coruña afronta este domingo (21:00h) en Riazor un partido clave frente al CD Tenerife. Tras ocho jornadas sin perder, los blanquiazules necesitan convertir empates en victorias para mantener viva la esperanza del playoff. El rival, con el agua al cuello, llega a Coruña en descenso y con números preocupantes fuera de casa.
Presión y oportunidad en Riazor
Después del empate ante el Mirandés, el Dépor se quedó a siete puntos de los puestos de promoción. La matemática no está de su lado, pero las sensaciones son otras: el equipo compite, pelea hasta el final, y cuenta con el talento necesario para marcar diferencias. Mella, Yeremay y Soriano siguen creciendo y aportando desequilibrio en cada jornada. Este último, que sufrió un proceso vírico durante la semana, podría estar ya recuperado, lo mismo que Obrador que podría volver tras haber superado una lesión. José Ángel será baja también por sanción. Además, Barcia, Ximo Navarro y Escudero continúan de baja con lesiones de larga duración.
Ahora, de vuelta en casa, el equipo coruñés tiene una oportunidad clara: enfrentarse a un rival con dudas, con bajas importantes y con solo una victoria fuera en toda la temporada.
El Tenerife llega con urgencias… y sin red
El equipo insular viaja a Riazor con una racha preocupante: 13 derrotas fuera de casa, solo 1 triunfo lejos del Heliodoro. A esto se suma la ausencia por sanción de jugadores clave como Aitor Sanz, Sergio González y el portero suplente Salvi Carrasco. El Tenerife ocupa la posición 20 con 32 puntos y necesita una reacción inmediata si no quiere certificar su descenso antes de tiempo.
Su propuesta será valiente por necesidad, pero su rendimiento reciente genera más incógnitas que certezas.
Sin margen de error
Al Deportivo le quedan siete finales, y este domingo tiene la primera de ellas. El margen es mínimo y los rivales directos no aflojan. A falta de juego brillante, el equipo ha sabido agarrarse a la competitividad. Pero eso ya no basta. Riazor pide más. Y frente a un Tenerife frágil, no hay excusas.
Objetivo: dar el golpe y engancharse
El Dépor ha sido mejor visitante que local esta temporada, pero eso ya es pasado. La cita ante el Tenerife tiene trampa: si no se gana, el playoff se aleja casi de forma definitiva. Si se consigue sumar de tres, la esperanza sigue intacta.
Riazor lo sabe. Y quiere ser juez del destino del Deportivo.







