El Deportivo encontró luz cuando el partido parecía consumirse. Bil Nsongo rescató en el minuto 89 un empate ante la Fiorentina en el primer compromiso de la gira italiana, premiando la resistencia de un equipo que sufrió durante la primera mitad, corrigió su puesta en escena después del descanso y terminó discutiendo el resultado a un rival de la Serie A.
La noche había comenzado a torcerse con el gol de Cher Ndour en el minuto 17 y llegó a quedarse literalmente a oscuras por un fallo en la iluminación del Viola Park. El Dépor también atravesó su propio apagón futbolístico, pero nunca terminó de desconectarse. Aguantó el tramo de mayor dominio italiano y encontró en su banquillo la energía necesaria para alcanzar el definitivo 1-1.
La Fiorentina castiga la primera grieta
Antonio Hidalgo presentó un once con Álvaro Ferllo bajo palos; Ximo Navarro, Lucas Noubi, Bright Ede y Quagliata en defensa; Noé Carrillo, Riki Rodríguez y Gijselhart en el centro del campo; Luismi Cruz como enlace y Aubameyang y Eddahchouri en ataque.
El Deportivo trató de iniciar las jugadas desde atrás y juntar a sus dos delanteros, pero encontró dificultades para superar la presión y la capacidad física del conjunto viola. La Fiorentina esperaba el momento adecuado para acelerar y comenzó a inclinar el partido a partir de la movilidad de Atta, Fagioli, Gudmundsson y Kean.
El 1-0 llegó en una acción de estrategia perfectamente ejecutada. Fagioli colocó una falta hacia el segundo palo, Dragusin prolongó de cabeza y Ndour remató de volea para batir a Ferllo. Tres toques, ninguna concesión y una jugada de laboratorio que dejó a la defensa blanquiazul a contrapié.
Un apagón dentro y fuera del campo
El gol dio seguridad a la Fiorentina y obligó al Dépor a correr detrás de la pelota durante varios minutos. Kean amenazó los espacios, Gudmundsson apareció entre líneas y el conjunto italiano rozó el segundo en varias llegadas.
A los 35 minutos, el partido se detuvo por un fallo en los focos del Viola Park. Durante unos instantes, el escenario quedó prácticamente a oscuras y el amistoso tuvo que esperar hasta que se recuperó la iluminación. Fue una pausa inesperada en una primera mitad en la que al Deportivo también le costaba encontrar el interruptor en ataque.
Los blanquiazules mantuvieron su voluntad de salir jugando, aunque la presión italiana convirtió varias posesiones en situaciones de riesgo. La Fiorentina acabó el primer acto más cerca del segundo que el Dépor del empate, pero no logró ampliar una ventaja que seguía dejando el encuentro abierto.
Llegar al descanso con un solo gol de desventaja fue, en ese contexto, una pequeña victoria táctica. El equipo había sufrido, pero todavía conservaba toda la segunda parte para discutir el guion.
Hidalgo introduce piernas y cambia el paisaje
El Deportivo regresó con Diego Villares en lugar de Noé Carrillo. La entrada del capitán aportó mayor equilibrio, capacidad para disputar las segundas jugadas y una presencia más constante alrededor de la pelota.
La Fiorentina mantuvo una presión alta durante los primeros minutos de la reanudación, pero empezó a perder continuidad con las sustituciones. Antonio Hidalgo también movió su banquillo y dio entrada a Kevin Sánchez por Aubameyang en el minuto 63, buscando velocidad para atacar una defensa italiana cada vez menos cómoda.
El partido comenzó a abrirse. El Dépor adelantó su bloque, recuperó más cerca del área rival y logró que la Fiorentina tuviese que retroceder. Ya no se trataba únicamente de sobrevivir: los coruñeses empezaban a pisar campo contrario con continuidad y a convertir el amistoso en un intercambio mucho más incómodo para los locales.
La diferencia entre ambos tiempos fue evidente. En el primero, el equipo de Hidalgo había reaccionado a lo que proponía la Fiorentina. En el segundo empezó a tomar decisiones propias.
Eddahchouri avisa contra el larguero
El crecimiento deportivista estuvo cerca de traducirse en el empate antes del tramo final. Kevin Sánchez encontró espacio en el costado izquierdo y colocó un buen centro hacia el área.
Zakaria Eddahchouri ganó el salto y conectó un potente cabezazo que se estrelló en el larguero. La madera evitó el gol cuando el guardameta italiano ya estaba superado, pero la ocasión confirmó que el encuentro había cambiado de dueño emocional.
El Dépor ya no se limitaba a contener a la Fiorentina. Atacaba, encontraba profundidad y obligaba al rival a defender una ventaja que durante la primera mitad había parecido mucho más segura.
Nsongo vuelve a aparecer cuando más pesa el balón
La entrada de Bil Nsongo añadió potencia, presión y una amenaza directa sobre los centrales. El atacante disputó cada balón como si el amistoso repartiese puntos y terminó encontrando el premio prácticamente sobre la bocina.
En el minuto 89, una cesión al guardameta de la Fiorentina terminó con el árbitro señalando una falta indirecta dentro del área. Los futbolistas italianos formaron una barrera multitudinaria prácticamente sobre la línea de gol, mientras el Deportivo preparaba una de esas acciones que parecen sacadas de un entrenamiento.
La jugada terminó en los pies de Nsongo. Su disparo tocó en la barrera antes de superar al portero y convertirse en el 1-1.
El tanto devolvió al Dépor todo el esfuerzo acumulado durante la segunda mitad y confirmó una virtud que ya había mostrado el equipo durante la pretemporada: su capacidad para seguir dentro de los partidos incluso cuando no domina el juego.
No fue un gol decorativo. Llegó ante un rival de Serie A, fuera de casa y después de una noche en la que el Deportivo había tenido que remar durante muchos minutos.
Un empate que explica mejor al equipo que su juego
El Dépor no completó un partido brillante. Tuvo problemas para superar la presión, concedió demasiados metros durante determinados tramos y encontró pocas vías ofensivas antes del descanso.
Sin embargo, la prueba también dejó señales valiosas. El equipo no se rompió después del 1-0, sostuvo el encuentro durante el dominio local y mejoró cuando Hidalgo introdujo nuevos perfiles. La profundidad del banquillo volvió a tener impacto y el bloque fue capaz de elevar su nivel físico cuando la Fiorentina comenzó a perderlo.
La lectura más importante no está únicamente en el marcador. El Deportivo demostró que puede competir ante rivales de mayor ritmo sin necesitar controlar los noventa minutos. Supo mantenerse en pie, esperar su momento y golpear cuando la victoria italiana parecía cerrada.
Esa capacidad de supervivencia será fundamental durante la temporada. Habrá jornadas en las que no pueda mandar, tenga que defender cerca de su área o atraviese minutos de dominio rival. Saber llegar vivo al final también forma parte del manual de un equipo competitivo.
Génova, la siguiente parada
El empate cierra la primera prueba de la concentración italiana. El Dépor continuará ahora su preparación antes de enfrentarse al Genoa, nuevamente ante un adversario de la Serie A y en otro escenario de elevada exigencia.
En Florencia, el Deportivo empezó a oscuras y terminó encontrando el camino. La Fiorentina controló más tiempo, Ndour firmó el mejor golpeo de la noche y el Dépor tuvo que trabajar durante muchos minutos sin la pelota.
Pero el último destello fue blanquiazul. Y volvió a llevar el nombre de Bil Nsongo.
Ficha del partido
Fiorentina, 1: De Gea; João Mário, Dragusin, Ranieri, Valdepeñas; Brescianini, Fagioli, Ndour; Atta, Gudmundsson y Kean.
Deportivo, 1: Álvaro Ferllo; Ximo Navarro, Lucas Noubi, Bright Ede, Quagliata; Noé Carrillo, Riki Rodríguez, Gijselhart; Luismi Cruz; Aubameyang y Eddahchouri.
Goles: 1-0, Ndour, minuto 17; 1-1, Bil Nsongo, minuto 89.







