Bil Nsongo ha renovado con el Deportivo hasta 2030 y pasa a formar parte de la primera plantilla blanquiazul. El delantero camerunés, decisivo en el tramo final del ascenso a Primera División, tendrá mejora de contrato, subida de cláusula y dorsal del primer equipo en el proyecto de Antonio Hidalgo.
De Abegondo al escaparate de Primera
El Deportivo ha movido ficha con uno de los nombres que más han agitado el final de temporada en clave blanquiazul. Bil Nsongo, delantero camerunés de 21 años, seguirá ligado al club coruñés hasta 2030 y deja de ser una apuesta de futuro para convertirse en jugador del primer equipo a todos los efectos.
El movimiento encaja con la política del club: atar talento joven, proteger patrimonio deportivo y evitar que una irrupción tan potente quede expuesta en pleno regreso a la élite. En castellano de grada: el Dépor ha cerrado la puerta antes de que otros llamasen demasiado fuerte.
Un ascenso que cambió su sitio en la plantilla
Nsongo empezó la temporada ganándose el foco en el Fabril, donde firmó números de delantero con hambre: 12 goles y una asistencia antes de abrirse paso en el primer equipo. Su salto no fue decorativo. Cuando Antonio Hidalgo le dio entrada en la dinámica de los mayores, el atacante respondió con goles, trabajo y una capacidad notable para sostener el puesto.
El tramo final terminó de cambiar su estatus. Sus seis tantos con el primer equipo, especialmente el doblete en Valladolid que ayudó a sellar el regreso del Deportivo a Primera División, le dieron un peso que ya no admite demasiadas dudas. No fue solo aparición; fue impacto competitivo.
Bil Nsongo será uno de los arietes de Antonio Hidalgo
La renovación deja a Nsongo dentro de la planificación ofensiva del Deportivo para Primera. El delantero tendrá ficha de la primera plantilla, un salario acorde a su nuevo rol y una cláusula de rescisión más alta, en línea con la apuesta del club por blindar a sus futbolistas de mayor proyección.
El caso de Bil tiene además un punto diferencial: no llega al primer equipo desde el ruido del mercado, sino desde el rendimiento. Primero en el filial, después en Segunda División y ahora con el reto de pelear su espacio en la máxima categoría. Una progresión de las que gustan en Abegondo porque mezcla paciencia, oportunidad y respuesta inmediata.
Una renovación con mensaje para el mercado
El Deportivo entra en Primera con mucho trabajo por delante en la confección de la plantilla, pero la continuidad de Nsongo lanza un mensaje claro: el club no solo quiere fichar, también quiere consolidar lo que ya ha funcionado.
En un verano en el que la delantera será una de las zonas calientes, el camerunés parte con una ventaja importante: ya conoce la casa, ya conoce al entrenador y ya ha demostrado que no se arruga cuando el partido pesa. Ahora el reto será distinto, más exigente y con menos margen de error, pero su renovación hasta 2030 confirma que el Dépor no lo ve como una flor de primavera.
Lo ve como parte del plan.







