El artista coruñés asumirá el reto de crear una pieza oficial que conecte la memoria blanquiazul con la nueva etapa del club
El Deportivo ya tiene elegido al encargado de ponerle música a una de las demandas históricas del deportivismo. El club ha anunciado que Xoel López compondrá su nuevo himno oficial, una pieza llamada a convertirse en símbolo emocional para varias generaciones de aficionados blanquiazules.
La entidad busca una canción capaz de unir pasado, presente y futuro, una especie de puente sonoro entre la memoria de Riazor, los años de gloria, las temporadas de barro y el nuevo escenario que se abre para el club. No es un encargo cualquiera: es tocar fibra, tocar historia y tocar grada.
Un himno con acento coruñés
La elección de Xoel López tiene un peso evidente. El músico coruñés no solo cuenta con una trayectoria reconocida dentro de la música española, sino que mantiene un vínculo emocional con el Deportivo y con A Coruña. En un proyecto así, eso no es un detalle menor. Un himno no se fabrica solo con acordes: necesita pertenencia, calle, memoria y ese punto de piel de gallina que en Riazor se reconoce al primer golpe de bombo.
La intención del club pasa por crear una canción coral, abierta al sentimiento colectivo y con influencias de la música tradicional gallega y de la cultura popular coruñesa. Es decir, una pieza que no suene a encargo de despacho, sino a algo que pueda cantar el socio de Preferencia, el niño que pisa Riazor por primera vez y el deportivista que todavía guarda entradas viejas como si fueran estampitas.
Una vieja demanda del deportivismo
El Deportivo ha convivido durante décadas con canciones muy queridas por su afición, entre ellas el recordado “Rock del Deportivo”, de 1987. También han existido otras piezas asociadas a momentos concretos de la historia blanquiazul, pero el club no contaba con un himno oficial plenamente asumido como gran seña musical de identidad.
Ahí aparece ahora este nuevo proyecto. Y lo hace en un momento de fuerte carga simbólica, con el club mirando a sus 120 años de historia y reforzando su relato de pertenencia. El himno quiere ser algo más que una canción para sonar antes de los partidos: aspira a convertirse en un punto de encuentro para todo el deportivismo.
Xoel y el Dépor, una relación que venía de lejos
La conexión entre Xoel López y el sentimiento deportivista no nace ahora. Su canción “Lodo” fue abrazada por parte de la afición como una banda sonora emocional de los años más duros del club, aquellos en los que el Dépor tuvo que levantarse entre golpes, barro y orgullo. Sin estar escrita como himno futbolero, muchos deportivistas la sintieron como propia.
Ahora el desafío será distinto: componer una obra pensada desde el inicio para representar al club. Y ahí la exigencia es máxima, porque un himno no se aprueba solo con una nota de prensa. Lo tiene que validar la grada. Lo tiene que hacer suyo Riazor. Tiene que pasar el examen más difícil: que el deportivista lo cante sin que nadie se lo pida.
Un nuevo símbolo para una nueva etapa
El Deportivo busca reforzar su identidad en un momento de reconstrucción deportiva, social e institucional. El nuevo himno encaja dentro de esa mirada hacia atrás para tomar impulso hacia adelante. Porque el deportivismo no quiere olvidar lo que fue, pero tampoco vivir únicamente de la nostalgia.
La pelota queda ahora en el tejado de Xoel López. O mejor dicho, en su guitarra, en su libreta y en ese rincón donde nacen las canciones que luego terminan perteneciendo a miles. Si acierta, el Dépor no solo tendrá un himno. Tendrá una nueva forma de reconocerse.








