Ayoube Amaimouni-Echghouyab, extremo derecho del Eintracht Frankfurt, estará en el Mundial 2026 con Marruecos y su nombre vuelve a aparecer ligado al Deportivo de La Coruña en clave de mercado. El futbolista ya estuvo en la órbita blanquiazul cuando pertenecía al Hoffenheim y, tras su salto a la Bundesliga, el club coruñés mantendría al atacante en su lista de seguimiento de cara a una posible ofensiva tras la cita mundialista.
Un viejo deseo que no desaparece de la libreta blanquiazul
El Deportivo sigue pendiente de Ayoube Amaimouni-Echghouyab. El extremo marroquí, nacido en 2004, ya fue relacionado con el club coruñés durante el pasado mercado de invierno, cuando todavía pertenecía al filial del Hoffenheim y terminaba contrato en junio.
Aquella vía no cristalizó. El Eintracht Frankfurt se adelantó, cerró su fichaje en enero y le firmó un contrato de largo recorrido, hasta 2031. Pero el nombre del atacante no se habría borrado del todo de la agenda deportivista.
En A Coruña se le sigue viendo como un futbolista de presente y futuro: zurdo, con capacidad para partir desde la derecha, atacar hacia dentro y ofrecer desequilibrio en los últimos metros. Un perfil muy cotizado y cada vez más difícil de encontrar a precio razonable.
El Mundial cambia el tablero
La gran novedad es que Amaimouni estará en el Mundial 2026 con Marruecos. El propio Eintracht Frankfurt confirmó la llamada del extremo para la cita que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá, un salto de escaparate que puede disparar todavía más su cotización.
Ese detalle condiciona cualquier movimiento. Antes del Mundial, parece complicado imaginar una operación sencilla. Después, en cambio, el escenario dependerá de varios factores: el papel que tenga con Marruecos, los planes del Eintracht, el margen económico del Deportivo y la fórmula que pueda abrir una puerta.
El fútbol de mercado tiene estas cosas: el mismo jugador que hace unos meses podía parecer una oportunidad de radar se convierte ahora en pieza de escaparate internacional.
El Eintracht tiene la sartén por el mango
Amaimouni pertenece al Eintracht Frankfurt, club con el que tiene contrato hasta el 30 de junio de 2031. Transfermarkt lo sitúa como extremo derecho, de 21 años, internacional marroquí y con un valor de mercado de 10 millones de euros.
Ese contexto convierte cualquier intento del Deportivo en una operación de alta dificultad. No sería, en principio, una negociación sencilla ni barata. El club alemán apostó fuerte por él y no parece un activo menor dentro de su planificación.
Por eso, si el Deportivo decide moverse tras el Mundial, una fórmula imaginativa podría ser clave: cesión, cesión con opción, participación en salario o una estructura que permita al jugador tener minutos y al Eintracht conservar el control de su progresión.
El Deportivo mira al mercado con ambición
El caso Amaimouni encaja en una idea de mercado cada vez más necesaria para el Deportivo: detectar talento antes de que explote definitivamente. El seguimiento al marroquí demuestra que el radar blanquiazul estaba bien orientado, aunque el remate no llegase a portería en el primer intento.
Ahora el escenario es otro. El jugador ya no es solo una promesa del Hoffenheim II. Es futbolista del Eintracht, tiene contrato largo y estará con Marruecos en el Mundial. Eso eleva el reto, pero también confirma el valor del perfil.
El Deportivo, si quiere competir por futbolistas de este nivel, tendrá que moverse con precisión quirúrgica. Sin ruido innecesario, sin pujas imposibles y esperando el momento justo.
Después del Mundial, la posible ventana
La cita mundialista puede ser decisiva para el futuro de Amaimouni. Si tiene minutos y responde, su precio puede dispararse. Si su participación es más secundaria, podría abrirse una ventana para clubes que busquen una cesión o una oportunidad de mercado con proyección.
Ahí es donde el Deportivo podría intentar entrar en la conversación.
No será una operación fácil. Tampoco una apuesta menor. Pero el hecho de que Amaimouni siga en la agenda blanquiazul deja una lectura clara: el club no solo mira al mercado inmediato, también busca nombres capaces de elevar el techo competitivo del proyecto.
Y en esa libreta, el extremo marroquí sigue subrayado.







