El club trabaja en una renovación hasta 2030 con mejora salarial y una cláusula reforzada para proteger a uno de los jugadores que ordena su fútbol.
El Deportivo no solo quiere renovar a Mario Soriano. Quiere asegurarse de que el jugador que da pausa, conexión y sentido a su fútbol siga siendo suyo en el regreso a Primera.
Una firma con mensaje
La renovación de Mario Soriano no es una gestión más. El Deportivo trabaja para ampliar su contrato hasta 2030, mejorar su salario y reforzar una cláusula que ya creció con el ascenso.
Su vínculo actual llega hasta 2028, con un año opcional. Tras subir a Primera, su cláusula pasó de 20 a 40 millones de euros. El nuevo acuerdo busca elevar todavía más esa protección y dejar clara una idea: Soriano no es una pieza de mercado, sino una parte central del proyecto.
El jugador más difícil de sustituir
Soriano no se entiende solo por sus goles o asistencias. En la última temporada de LaLiga Hypermotion firmó 36 partidos, 3.110 minutos, 5 goles y 8 asistencias, pero su valor principal estuvo en otro lugar: en cómo ayudó a ordenar al equipo.
Llegó a ser visto como un mediapunta creativo, un jugador de último pase y llegada. Con el tiempo, su papel cambió. Más cerca del centro del campo, se convirtió en un futbolista capaz de conectar líneas, dar continuidad a la posesión y elegir cuándo acelerar.
Ese perfil es difícil de comprar. El Deportivo puede fichar fuerza, velocidad o experiencia en el mercado, pero encontrar un jugador de 24 años, adaptado al club, productivo y con lectura táctica no sería sencillo ni barato.
La cláusula también juega
La subida de 20 a 40 millones ya cambia el escenario. Para un recién ascendido, esa cifra no solo protege al jugador: también protege la autoridad del club ante posibles intereses externos.
Si la nueva renovación vuelve a elevar la cláusula, el mensaje será todavía más claro. Deportivo no está poniendo a Soriano en el escaparate. Está cerrando la puerta a ofertas oportunistas antes de que Primera multiplique su visibilidad.
El primer fichaje puede estar en casa
Los recién ascendidos suelen mirar fuera con urgencia. Buscan centrales, delanteros, piernas, experiencia. El Deportivo también tendrá que moverse, pero antes parece haber identificado una prioridad: no perder lo que ya le da identidad.
Blindar a Soriano es una decisión deportiva y económica. Subirle el salario ahora puede ser más inteligente que intentar reemplazarlo después. Y, sobre todo, permite que el equipo llegue a Primera con una base reconocible.
Proteger el cerebro del equipo
Soriano no es el futbolista más ruidoso del Deportivo, pero sí uno de los que más sentido le da al juego. Ayuda a respirar bajo presión, une mediocampo y ataque, y permite que el equipo no dependa solo de impulsos.
Por eso esta renovación pesa más que una simple firma. En un verano en el que llegarán refuerzos y cambios, el Deportivo empieza por proteger una función que no se encuentra fácilmente: la del jugador que piensa el partido por dentro.
Si el acuerdo se completa hasta 2030, el club habrá hecho algo más que asegurar años de contrato. Habrá marcado una línea: para competir en Primera, primero hay que conservar el cerebro.







