El lateral zurdo de la Roma, formado en la cantera blanquiazul, entra en la agenda del Deportivo para reforzar el costado izquierdo tras el ascenso a LaLiga EA Sports.
Tras el regreso a Primera, el mercado de fichajes del RC Deportivo ya no se mide con los mismos parámetros. En ese escenario aparece un nombre que conecta agenda deportiva y raíz gallega: Angeliño, lateral izquierdo de la Roma y antiguo canterano blanquiazul.
Perfil de carrilero
Antonio Hidalgo ha llevado al Deportivo a Primera desde una idea de orden y equilibrio, y para sostenerla necesita laterales que defiendan y que también permitan salir con el balón. Ahí encaja Angeliño. El gallego tiene más galones de carrilero que de simple zaguero zurdo: se instala en campo rival, centra con criterio, ataca por fuera y da continuidad a la posesión. En un recién ascendido, ese tipo de lateral eleva la altura media del bloque y reduce la dependencia de los extremos.
Contrato hasta 2028
El principal obstáculo está en Italia. La Roma hizo definitivo el fichaje de Angeliño después de su cesión desde el RB Leipzig, tramo en el que el lateral disputó veinte partidos entre Serie A y Europa League antes de que el club romano ejerciera la opción de compra. El contrato hasta 2028 complica cualquier operación directa: un traspaso resultaría caro para un recién ascendido y el salario obligaría al Dépor a estudiar la fórmula con cuidado. Por eso, si el club coruñés da el paso, la vía más realista pasaría por una cesión, una cesión con opción o un acuerdo en el que la Roma conserve parte del control económico. A esa lectura se le suma un factor reciente: el gallego perdió continuidad esta temporada por problemas físicos y no reapareció hasta marzo, un dato que en Roma pueden leer en clave de mercado y que para el Dépor abre una oportunidad si el jugador busca minutos.
Un lateral ya firmado
El Deportivo ya reforzó esa banda con Giacomo Quagliata, atado hasta junio de 2028. El italiano llegó tras disputar veintiséis partidos en la Serie B entre Cremonese y Catanzaro, con dos goles y cinco asistencias. Fernando Soriano lo describió como un futbolista de «mucha energía, intensidad, con gran recorrido» y subrayó que puede jugar «tanto en línea de cuatro como línea de cinco». Ese fichaje no cierra la puerta a Angeliño: Quagliata aporta fondo de plantilla, mientras que el gallego elevaría el techo competitivo del costado izquierdo.
Raíz gallega y galones de élite
El valor diferencial llega por el conocimiento del entorno. Angeliño nació en Coristanco, pasó por la base del Deportivo en su etapa formativa y después construyó su carrera fuera de España: Manchester City, PSV, Leipzig, Hoffenheim, Galatasaray y Roma. A sus veintinueve años, el carrilero acumula minutos en la Bundesliga, la Serie A, la Eredivisie, la Premier League y competiciones europeas, con un perfil táctico muy definido. En Riazor, recuperar a un gallego salido de la cantera reduciría la incertidumbre que siempre acompaña a un ascenso, porque el jugador no llegaría a entender qué es el Dépor desde cero.
Lo que debe encajar
Para que Angeliño pase de la agenda a la lista real de fichajes deberían encajar tres piezas: que la Roma acepte negociar una salida flexible, que el jugador priorice minutos y protagonismo, y que el Deportivo encuentre margen salarial. Sin esas tres condiciones, la opción del carrilero zurdo seguirá siendo más un deseo que una negociación abierta.







