Un cambio inesperado con el ascenso aún en juego
El CD Lugo ha decidido mover ficha en uno de los momentos más delicados de la temporada y ha destituido a Yago Iglesias tras una racha de resultados que ha enfriado la ilusión del Anxo Carro. La decisión llega con el equipo a un solo punto del playoff de Primera Federación, pero con sensaciones que no convencían ni en el césped ni en la grada.
Un equipo cerca en la tabla… pero lejos en sensaciones
La clasificación dice que el Lugo sigue vivo. Noveno, a tiro de la zona noble. Pero el fútbol no se juega solo en los números.
Los lucenses encadenan tres jornadas sin ganar, con un pobre balance de 2 puntos sobre 9 posibles. Una dinámica que ha encendido las alarmas en un tramo donde cada partido es una final.
El golpe más duro llegó ante el Real Madrid Castilla (0-4), un partido que dejó tocado al vestuario. El empate posterior ante el Arenas de Getxo (1-1), pese a generar ocasiones, terminó por agotar la paciencia de la directiva.
El partido que marcó el final
El duelo ante el Arenas fue un resumen de la temporada del Lugo: dominio por momentos, ocasiones claras… y falta de pegada.
El equipo de Yago Iglesias generó situaciones para cerrar el partido, pero volvió a perdonar. Y en el fútbol profesional, perdonar se paga.
Un error defensivo puntual permitió al rival empatar en una acción aislada, cambiando el guion y dejando al Lugo con cara de equipo que no termina de dar el salto.
El propio técnico ya había deslizado tras el encuentro que se trataba de “otra oportunidad perdida”, reflejo de un equipo que no consigue traducir su juego en resultados.
Un proyecto que no termina de arrancar
La llegada de Yago Iglesias el pasado verano generó expectativas. Su ascenso con el Pontevedra le avalaba como un técnico con identidad y propuesta.
Sin embargo, en Lugo nunca se vio una versión sostenida de ese equipo dominador. El rendimiento ha sido irregular, con picos de buen fútbol pero sin continuidad competitiva.
En un grupo tan igualado como el de Primera Federación, esa falta de estabilidad se paga cara.
Y en los despachos, la lectura fue clara: el equipo no transmitía ser candidato real al ascenso.
La grada también jugó su partido
El ambiente en el Anxo Carro empezó a girar en las últimas semanas. Tras el empate ante el Arenas, la pitada de la afición fue un termómetro claro del descontento.
Cuando la grada duda, el margen de maniobra del entrenador se reduce al mínimo.
Y ahí, el club optó por cortar por lo sano.
Álex Ortiz toma el mando y suenan alternativas
El Lugo ha apostado por una solución interna inmediata. Álex Ortiz, responsable de cantera, asume el equipo de forma interina.
Su primera misión será reactivar a un vestuario que necesita un golpe anímico urgente.
Mientras tanto, en el entorno ya circulan nombres para el banquillo, con Óscar Gilsanz como una de las opciones que gana fuerza si el relevo no termina de cuajar.
Un calendario sin red para el Lugo
El margen de error se ha evaporado. El Lugo encara las próximas jornadas obligado a reaccionar si quiere engancharse definitivamente al playoff.
Porque en esta categoría, el tren pasa rápido… y no espera a nadie.
El cambio de entrenador es un mensaje claro:
no vale con competir, hay que ganar.
Ahora la pelota está en el tejado del vestuario. Y en este tramo final, ya no hay excusas. Solo resultados.







