El CD Arenteiro estrenó nueva era en el banquillo con Juanfran Torres al mando y dejó señales de vida competitiva en un vibrante 2-2 ante el Real Madrid Castilla en Espiñedo. Los verdes supieron levantarse tras el golpe inicial del filial blanco, remontaron con personalidad y acariciaron una victoria que se escapó en el tramo final, en un partido que incluso se detuvo durante diez minutos por el lanzamiento de un objeto al equipo arbitral.
Un Arenteiro con intención desde el primer minuto
El estreno de Juanfran en el banquillo del conjunto de O Carballiño arrancó con un Arenteiro atrevido, buscando el área rival con ritmo y sin complejos ante uno de los filiales más talentosos de la categoría. Los locales tomaron la iniciativa y generaron varias aproximaciones que hicieron rugir a Espiñedo, aunque faltó precisión en los últimos metros.
Sin embargo, el Castilla mostró la eficacia que caracteriza a los equipos formativos del Real Madrid. En su primera acción clara, los blancos castigaron. Un balón colgado al área desde estrategia encontró la cabeza de Mario Rivas, que se elevó con autoridad para firmar el 0-1 y silenciar momentáneamente el estadio.
Mingo devuelve la fe antes del descanso
Lejos de venirse abajo, el Arenteiro respondió con carácter. El equipo gallego mantuvo su plan de partido, presionó arriba y empezó a generar peligro por bandas y balón parado.
El premio llegó en el minuto 36. Un centro bien medido encontró a Mingo, que apareció con instinto de delantero para conectar un cabezazo certero y poner el empate. El gol devolvió la confianza al conjunto verde y encendió el ambiente en Espiñedo.
Hasta el descanso ambos equipos buscaron el segundo, pero los guardametas mantuvieron el equilibrio en el marcador.
Diego Moreno culmina la remontada verde
Tras el paso por vestuarios, el partido entró en una fase más táctica. Menos espacios, más duelos y una batalla constante en el centro del campo.
El Arenteiro volvió a golpear en el minuto 66. Diego Moreno ejecutó una falta que terminó en el fondo de la red tras una acción que sorprendió a la zaga visitante. El 2-1 desató la euforia en la grada y parecía confirmar que el debut de Juanfran podía terminar con victoria.
Durante varios minutos el conjunto gallego gestionó bien la ventaja, mostrando orden y personalidad ante un Castilla obligado a arriesgar.
El Castilla rescata un punto en el tramo final
Cuando el partido se acercaba al desenlace, el filial blanco encontró su momento. Alexis Ciria desbordó por la izquierda y puso un centro medido que Roberto remató de cabeza con potencia para firmar el 2-2 en el minuto 85.
El golpe fue duro para el Arenteiro, que había sostenido con oficio la ventaja, pero el partido aún guardaba un episodio más de tensión.
Un final con protocolo arbitral y máxima tensión
Apenas tres minutos después del empate, el encuentro se detuvo al activarse el protocolo arbitral tras el lanzamiento de un objeto que impactó en uno de los asistentes. Jugadores y árbitros se retiraron a vestuarios mientras el estadio vivía momentos de incertidumbre.
Tras diez minutos de pausa, el choque se reanudó. En el tiempo restante el Castilla incluso pudo llevarse la victoria, pero el marcador ya no se movió.
Un debut con señales positivas para Juanfran
Más allá del empate, el estreno de Juanfran dejó sensaciones alentadoras en el Arenteiro. El equipo mostró actitud, capacidad de reacción y competitividad ante uno de los rivales más exigentes de la categoría.
Espiñedo vio a un conjunto valiente que supo mirar de frente al Castilla y que, con algo más de acierto en el tramo final, pudo haber firmado una noche redonda. Como diría cualquier entrenador en rueda de prensa: “si se compite así cada domingo, los resultados acabarán llegando”.
El nuevo Arenteiro empieza a tomar forma.







