La vuelta de Jon García a A Malata no pasó desapercibida. El apego del futbolista vasco a su ex equipo, al coliseo ferrolano y a Ferrol, se hicieron notar en su regreso, aunque fuera defendiendo otra camiseta.
El exjugador del Racing Club Ferrol, ahora en las filas del Albacete, fue recibido con una mezcla de emoción y gratitud por parte de la afición verde, a pesar de la contundente derrota de su equipo. El central vasco, defendió los colores del Racing durante más de cuatro temporadas, dejó una huella imborrable en el club y su regreso desató una ola de nostalgia.
El ambiente en el estadio fue especial desde antes del pitido inicial. Los aficionados del Racing, conscientes del complicado momento que atraviesa su equipo, encontraron un motivo para rendir homenaje a uno de sus antiguos líderes. Durante los ejercicios de calentamiento y al final del encuentro, los aplausos para García resonaron en A Malata. No solo por los recuerdos que dejó como futbolista, sino por la conexión que mantiene con la ciudad y su gente.

En un gesto significativo, tras el partido, García se acercó a la grada para agradecer el cariño recibido. El central, conocido por su carisma y profesionalidad, también tuvo tiempo para reencontrarse con excompañeros, con quienes compartió grandes momentos, incluido el histórico ascenso del Racing a Segunda División.
Curiosamente, en uno de los lances del partido, el joven central serbio del Racing, Aleksa Puric, que heredó el dorsal 4 de García, salió vencedor en un duelo aéreo contra el propio Jon, una imagen que simbolizó el paso de las generaciones en el equipo ferrolano. Sin embargo, la presencia de García en el campo fue un recordatorio del espíritu de camaradería que caracterizó a aquel bloque de jugadores que hizo soñar a la afición verde.
Aunque el resultado del partido no favoreció al Racing, el regreso de Jon García a A Malata fue el de un ídolo que sigue siendo parte de la historia viva del club y que, pese a vestir ahora otros colores, demostró que su vínculo con Ferrol es inquebrantable.







