El CD Lugo ya respira con la tranquilidad de los deberes básicos cumplidos, pero la temporada todavía guarda una última batalla con premio.
La victoria rojiblanca en Mérida no solo certificó la permanencia matemática, sino que metió al conjunto lucense de lleno en la pelea por una plaza en la próxima Copa del Rey, un reto mucho más alcanzable que el todavía posible, pero muy complicado, asalto al play off.
El Lugo cambia el foco tras ganar en Mérida
El triunfo por 0-2 en el Romano José Fouto llegó como una bombona de oxígeno para el CD Lugo. La salvación ya es matemática y eso permite al equipo rojiblanco afrontar las tres últimas jornadas con menos presión clasificatoria, pero no sin objetivos.El play off de ascenso continúa vivo sobre el papel, aunque el margen es mínimo. El Lugo está a cinco puntos de la quinta plaza cuando solo quedan nueve por disputarse.
Traducido al lenguaje de vestuario: hay vida, sí, pero hace falta ganar casi todo y que fallen varios rivales. Una carambola con demasiadas bandas.Por eso, la Copa del Rey aparece ahora como el reto más lógico. No tiene el brillo de una fase de ascenso, pero sí ofrece prestigio, ingresos, visibilidad y la posibilidad de volver a vivir una noche grande en el Anxo Carro.
El play off, una puerta casi cerrada
El gran objetivo deportivo de mirar hacia arriba se ha quedado muy cuesta arriba. La victoria en Mérida acercó ligeramente al Lugo a la zona noble, pero la realidad de la clasificación sigue siendo dura.El Pontevedra conserva una ventaja importante en esa pelea por la quinta plaza. Además, el Lugo no solo tendría que superar al conjunto granate, sino también adelantar a Unionistas, Barakaldo y Ponferradina, equipos que están por delante y que, además, tienen el golaverage favorable frente a los rojiblancos.
El calendario tampoco invita precisamente a sacar la calculadora con optimismo desbordado. Este domingo, a las 14.00 horas, el Lugo recibirá en el Anxo Carro al Zamora, tercero con 58 puntos. Una semana después visitará Balaídos para medirse al Celta B, segundo con 61 unidades. El cierre será en casa ante un Arenteiro ya descendido, en teoría el duelo más asequible del tramo final.Dicho de otra forma: el Lugo tiene que jugar contra dos gallos del corral antes de pensar en el último baile.
La Copa del Rey, una pelea más terrenal
La clasificación para la próxima Copa del Rey se presenta como una meta mucho más realista. En Primera Federación, el billete copero corresponde a los cinco primeros equipos de la clasificación sin contar a los filiales.Ahí está la clave. Con Real Madrid Castilla y Celta B instalados en la zona alta, esos puestos se corren y abren una ventana para clubes como Tenerife, Zamora, Pontevedra, Ponferradina, Barakaldo, Unionistas o el propio CD Lugo.Ahora mismo, el equipo lucense tendría que recortar dos puntos respecto a la zona que daría acceso al torneo del k.o. No es sencillo, pero tampoco una misión imposible.
El Lugo necesita superar a Unionistas y adelantar también a Barakaldo o Ponferradina para meterse en la fiesta.Y la Copa no es un premio menor. El recuerdo de la eliminatoria ante el Atlético de Madrid en la temporada 2023-24 sigue muy presente. Para un club como el Lugo, volver a cruzarse con un Primera en el Anxo Carro sería una inyección deportiva, social y económica. De esas noches que no arreglan una temporada entera, pero sí levantan el ánimo de una afición.Rivales directos con calendarios más cómodos
El problema para el Lugo es que sus rivales directos no parecen tener un camino mucho más empinado. Unionistas recibirá a un Tenerife con los deberes hechos, después visitará al Mérida y cerrará la Liga en casa frente a un Racing de Ferrol que ya tiene poco en juego.Barakaldo se medirá primero al Mérida en Lasesarre, luego visitará al Avilés, todavía pendiente de la pelea por la permanencia, y terminará contra un Celta B que ya mira al play off, aunque todavía con la segunda plaza en disputa.La Ponferradina, por su parte, tiene un calendario sobre el papel bastante favorable: Avilés en El Toralín, visita a O Espiñedo ante un Arenteiro descendido y cierre en casa frente a un Athletic B sin grandes urgencias clasificatorias.Por eso, el Lugo no solo necesita sumar. Necesita hacerlo con contundencia y esperar algún tropiezo.
En mayo ya no vale el “fuimos superiores” ni el “merecimos más”. Aquí cuentan los puntos, el golaverage y la sangre fría.
El Anxo Carro puede marcar el desenlace
El partido ante el Zamora será una prueba de carácter. El Lugo ya está salvado, pero ahora debe demostrar si tiene gasolina competitiva para pelear algo más. No es lo mismo terminar la temporada mirando el reloj que hacerlo con una plaza copera en el horizonte.Para el equipo rojiblanco, la receta es clara: competir con colmillo, cerrar mejor las áreas y aprovechar el impulso emocional de haber ganado fuera de casa. La permanencia era obligación. La Copa puede ser premio. Y en un curso irregular, acabar con un objetivo ilusionante sería una forma bastante digna de echar el cierre.El Lugo ya no corre para escapar del peligro. Ahora corre para volver a oler una noche de Copa. Y eso, en el fútbol, siempre engancha.







