Leo Messi volvió a decidir para Argentina con dos goles ante Austria y se convirtió en el máximo goleador histórico de los Mundiales. A las puertas de los 39 años, el ‘10’ sigue ampliando una leyenda que ya no cabe en ninguna libreta de récords.
Hay futbolistas que juegan partidos y hay futbolistas que juegan capítulos enteros de la historia. Leo Messi pertenece, desde hace tiempo, a esa segunda especie. Argentina derrotó por 2-0 a Austria en el Mundial 2026 y el capitán albiceleste volvió a aparecer donde siempre: en el área, en el marcador y en los libros de récords.
El argentino firmó los dos tantos del encuentro y alcanzó los 18 goles en Copas del Mundo, una cifra que le permite dejar atrás a Miroslav Klose y convertirse en el máximo goleador histórico del torneo. Otro registro para una carrera que parecía ya cerrada en términos de eternidad, pero que Messi se empeña en seguir escribiendo con la zurda.
Del penalti fallado al golpe de campeón
La noche no empezó limpia para el ‘10’. Messi tuvo una ocasión clarísima desde el punto de penalti en los primeros minutos, pero ajustó demasiado su lanzamiento y perdonó el primer golpe. Cualquier otro jugador habría quedado atrapado en la jugada. Él no. La historia de Messi también va de eso: fallar, respirar y volver a pedir la pelota como si nada.
Antes del descanso llegó la redención. Argentina construyó una acción colectiva de manual, con Thiago Almada y Facundo Medina como socios en la jugada, y Messi apareció para rematar con esa naturalidad con la que otros firman un pase de seguridad. Gol, récord y abrazo colectivo. La Albiceleste ya mandaba y el Mundial volvía a mirar al mismo de siempre.
Un segundo gol para cerrar la noche
Austria intentó mantenerse viva, pero le faltó colmillo en los metros finales. Argentina, sin necesidad de hacer un partido brillante, sostuvo el control emocional del encuentro y encontró el segundo tanto en el descuento. Julián Álvarez participó en la acción, el balón quedó suelto en el área y Messi volvió a estar donde debía.
El 2-0 cerró el partido, aseguró otra victoria para el equipo de Lionel Scaloni y confirmó el pase argentino a la siguiente ronda. La campeona del mundo sigue en pie, con seis puntos en el Grupo J y con su capitán en modo leyenda activa.
Cinco goles en dos partidos
El arranque de Messi en este Mundial 2026 es directamente salvaje: cinco goles en dos encuentros. Venía de marcar un triplete ante Argelia y añadió otro doblete frente a Austria. Es decir, los cinco primeros goles de Argentina en el torneo llevan su firma.
A sus casi 39 años, el rosarino sigue jugando con una mezcla extraña de veteranía, pausa y veneno competitivo. Ya no necesita correr como antes para dominar partidos. Le basta con elegir el momento, aparecer en el sitio exacto y convertir cada balón dentro del área en una amenaza.
MisterChip, rendido ante los números
La actuación de Messi también dejó sin palabras a los especialistas en estadística. MisterChip resumió el impacto del capitán argentino con una frase que define perfectamente la dimensión del momento: “Me ha regalado 10 récords históricos de la Copa del Mundo en 135 minutos. Es un completo enfermo”.
Y no es para menos. Messi no solo superó a Klose como máximo goleador histórico de los Mundiales. También encadena seis partidos mundialistas consecutivos marcando, una racha reservada a muy pocos elegidos en la historia del torneo.
Messi, Maradona y una fecha cargada de simbolismo
El doblete llegó, además, en una fecha imposible de ignorar para cualquier argentino: 22 de junio. Exactamente 40 años después de aquella tarde de 1986 en la que Diego Armando Maradona firmó su doblete eterno ante Inglaterra en México.
No son comparaciones. Son ecos. Maradona dejó su altar y Messi está terminando de construir el suyo, no contra Diego, sino al lado de Diego. Como si el fútbol argentino tuviera la costumbre de guardar sus milagros para el mismo día del calendario.
Argentina sigue, Messi agranda la leyenda
Argentina avanza con autoridad y Messi continúa desafiando la lógica. La edad dice una cosa, el campo dice otra. La biología marca 39 años, pero la pelota sigue obedeciendo como si el tiempo no hubiese pasado.
El Mundial 2026 todavía está empezando, pero Messi ya lo ha sacudido con fuerza. Dos partidos, cinco goles, clasificación encarrilada y otro récord histórico en el bolsillo. Lo suyo ya no es una carrera futbolística. Es una colección de imposibles convertidos en rutina.







