Élite Administración y Gestión cerró 2025 con pérdidas de 95.844 euros, su tercer ejercicio consecutivo en números rojos, y al mismo tiempo reforzó su estructura financiera. Una ampliación de capital de 1,65 millones elevó sus fondos propios hasta 6,23 millones e Ignacio Rivera pasó a controlar el 51,5% de la sociedad propietaria del Racing de Ferrol y con participación en el Tondela.
Las dos cifras cuentan realidades distintas. Los 95.844 euros corresponden al resultado anual de Élite, no a las cuentas del club verde. Los 6,23 millones reflejan los fondos propios alcanzados por la sociedad tras las nuevas aportaciones de sus accionistas.
Tres años de pérdidas y 6,23 millones de fondos propios
Élite perdió 73.315 euros en 2023, 129.840 en 2024 y 95.844 en 2025. Su último ejercicio con beneficio fue 2022, cuando registró un resultado positivo de 21.870 euros.
En 2025, la sociedad contabilizó 56.994 euros de ingresos, mientras sus fondos propios crecían desde los 4,68 millones de finales de 2024 hasta los 6,23 millones. La ampliación de capital de 1,65 millones explica buena parte de ese salto: Élite terminó el ejercicio con pérdidas en la cuenta de resultados, pero con una base patrimonial superior gracias al dinero aportado por los socios.
Esa distinción es clave. El resultado anual mide ingresos y gastos del ejercicio; los fondos propios incorporan además el capital inyectado por los accionistas.
Ignacio Rivera alcanza el 51,5%
La operación también reforzó la posición de Ignacio Rivera, presidente ejecutivo de Corporación Hijos de Rivera. A través de Benbirra pasó a controlar el 51,5% de Élite Administración y Gestión y asumió la presidencia de la sociedad.
Tino Fernández, presidente de Altia, ocupa la segunda posición entre los accionistas: su sociedad, Boxleo TIC, posee el 27,9%. Socorro Rivera Quintana mantiene un 6,19% y José Manuel Chamorro un 5,2%, mientras el resto se reparte en participaciones inferiores al 5%. Rivera concentra así la mayoría de la estructura desde la que se gestionan las inversiones en Racing de Ferrol y Tondela.
€930.000 para el Racing, €1,295 millones para el Tondela
Las cuentas de 2025 permiten ver cómo Élite siguió moviendo recursos hacia sus inversiones deportivas. La sociedad cerró el ejercicio con 9,66 millones de euros en activos, de los cuales 9,16 millones correspondían a activos financieros a largo plazo.
Durante el año destinó 930.000 euros al Racing de Ferrol y recuperó otros 1,45 millones correspondientes a financiación previa relacionada con el club. En el caso del Tondela, concedió 1,295 millones adicionales en préstamos participativos y recuperó 710.000 euros. Son movimientos distintos dentro de cada inversión, pero comparten una lectura: la sociedad siguió financiando sus activos futbolísticos en el mismo ejercicio en el que registró pérdidas.
Las pérdidas de Élite no son las del Racing
Conviene repetirlo. Los 95.844 euros en negativo pertenecen a Élite Administración y Gestión y no corresponden al resultado económico anual del conjunto ferrolano.
La misma separación vale para los 6,23 millones de fondos propios: esa cantidad forma parte del patrimonio de la sociedad inversora y no equivale al presupuesto deportivo del club ni a dinero reservado automáticamente para fichajes o salarios. Los recursos que llegan a Ferrol se reflejan en operaciones concretas, y en 2025 una de ellas fueron precisamente esos 930.000 euros. Élite mantiene además 3,38 millones de deuda bancaria, junto a los 9,66 millones en activos y los 6,23 de fondos propios.
Dos proyectos sostenidos desde la misma estructura
El Racing de Ferrol afronta la temporada 2026/27 en Primera Federación, mientras Élite mantiene también su inversión en el Tondela. El valor de estas cuentas está en ver cómo conviven ambos proyectos dentro de una misma estructura financiera: cada club recibe financiación mediante operaciones diferenciadas y el capital se concentra en la sociedad matriz.
Por eso las pérdidas acumuladas durante tres ejercicios no cuentan toda la película. En ese mismo periodo, los accionistas han seguido aportando capital y la sociedad ha mantenido inversiones financieras millonarias.
Qué significan los €1,65 millones para el racinguismo
La ampliación reforzó directamente a Élite, así que su efecto sobre el Racing hay que leerlo desde ahí: aumenta la base patrimonial de la sociedad que controla al club y desde la que se canalizan sus operaciones de financiación.
Las cuentas de 2025 muestran las dos caras. Hay tres ejercicios con pérdidas, sí, pero también 6,23 millones de fondos propios, 9,66 millones en activos y nuevos recursos destinados durante el último año tanto a Ferrol como a Tondela. Y, en paralelo, un accionista mayoritario ya definido con el 51,5%. Más capital arriba y un club que sigue recibiendo financiación mediante operaciones propias, que conviene analizar por separado del rojo de su sociedad propietaria.








