La derrota de Riazor, el punto de nueve, acumular los tres primeros partidos de Liga sin conocer la victoria es algo nuevo en el seno del Racing de los últimos años.
Desde la llegada de Cristóbal Parralo el equipo solo se ha visto en dos jornadas en posición de descenso. El crecimiento progresivo del club verde hizo que se olvidase lo que es nadar sumergido por debajo de la línea roja. Todo habitante de A Malata sabe que desde la llegada al fútbol profesional esto pasaría algún día y ni los días de vino y rosas de la pasada campaña han hecho perder una perspectiva, que debe hacer que el equipo esté preparado para vivir una temporada al límite.
Aquella campaña postpandémica
La temporada 2023/24 será inolvidable por muchas cosas que salieron de una derrota. La frustración por el 1-0 en contra, frente al Tarragona en Balaídos, en la fase de ascenso a Segunda de la temporada 2021/22, fue la palanca que hizo crecer al Racing hasta donde ni las cuentas de los rectores imaginaban.
Se atragantan los baleares
Fuera de la atipicidad de aquella liga en dos fases, si hubiese que ir al momento anterior en el que el Racing estuvo en descenso en una liga de 38 jornadas, deberíamos acudir a las clasificaciones semanales de la 2019/20.
Los verdes venían de perder en Ibiza, donde cayeron al fango en aquel incómodo césped artificial, y continuaron con el mal hado de los equipos baleares en la siguiente jornada, la séptima. El At. Baleares minimizó a los ferrolanos en A Malata con un 0-3 en once infaustos minutos de comienzo de segunda parte. Villapalos empezó los idem en el 53, continuó Iturraspe en el 56, y también apareció Gabarre, como en el citado de Soria, para cerrar en el 63. Un gol de Pablo Rey en el Requexón hizo que el equipo saliera del pozo hasta alcanzar el undécimo puesto cuando la covid suspendió el torneo.
Desde 2016/17 que no se gana en las tres primeras
Una sensación de decepción fue la que entró en la familia racinguista al comienzo de la temporada 2016/17, última ocasión en la que el equipo verde no consiguió sumar tres puntos en alguno de los tres primeros partidos ligueros hasta los actuales. La plantilla acabó exasperando al público en la temporada de la despedida de Isidro Silveira como presidente. Los verdes fueron séptimos, incluso fuera de la clasificación para la Copa del Rey, que era el último objetivo tras descartarse la fase de ascenso a medida que avanzaba el curso.

Aquella temporada, el Racing comenzó con un empate sin goles en el mierense Hermanos Antuña. En la segunda jornada, un gol de Aitor Aspas daba la victoria al Guijuelo a una docena de minutos para el final en A Malata. En la tercera, en el estreno del Racing en el campo 1 del Valle de Aranguren, los verdes vieron como Íbero adelantaba al Mutilvera a los 28 minutos y, aunque Joselu igualó dos más tarde, el Racing no pasó del empate sumando el segundo punto en las tres primeras jornadas. Los pupilos de Míchel Alonso se establecían en la posición de los que jugarían la eliminatoria de permanencia.
Los mismos dos puntos en las tres primeras jornadas se dieron dos campañas antes, en la 2014/15. La temporada se inició con empate en Langreo, derrota en casa ante el Murcia y empate en Astorga. El equipo de la ciudad naval se rehizo y acabaría jugando una fase de ascenso en la que eliminó al Reus, antes de ser superado por el Huesca en la segunda eliminatoria.
La última vez en la que el comienzo fue peor que el actual, cayendo en las tres primeras fechas del torneo, fue en la temporada 2009/10. El debut fue con derrota casera ante la Ponferradina. Al 1-2 le siguió el 1-0 en contra frente al Montañeros y, de nuevo, otro 1-2 ante el Celta B, en A Malata, abrieron una crisis que no pudo ser cerrada. El equipo acabaría confirmando su descenso a Tercera en la penúltima jornada. pese a empatar sin goles ante el Mirandés en Anduva.







