La ciudad de A Coruña dirá oficialmente adiós al Mundial 2030. La alcaldesa Inés Rey y el presidente del Deportivo de La Coruña, Juan Carlos Escotet, anunciarán este lunes la retirada de la candidatura de Riazor como sede del torneo que organizarán España, Portugal y Marruecos. Las dificultades para financiar la reforma del estadio y los problemas logísticos han terminado por cerrar la puerta a un proyecto que llevaba años persiguiendo la ciudad.
Un proyecto ambicioso que no logró despegar
Durante los últimos tres años, A Coruña había trabajado intensamente para formar parte del Mundial 2030, una cita histórica que se disputará en tres continentes y que prometía colocar a la ciudad gallega en el mapa del fútbol internacional.
El estadio de Riazor, casa del Deportivo de La Coruña, logró superar el primer corte cuando la RFEF presentó las once sedes españolas preseleccionadas en diciembre de 2024. Sin embargo, con el paso de los meses el proyecto fue encontrando obstáculos difíciles de salvar.
La reforma necesaria para adaptar el estadio a los requisitos de la FIFA superaba los cien millones de euros, una cifra complicada de asumir para las administraciones implicadas. A esto se sumaron dudas sobre aspectos clave como la movilidad, la seguridad y la infraestructura urbana que exige un evento de esta magnitud.
La reunión clave entre Inés Rey y Escotet
El paso definitivo se dio tras una reunión celebrada hace unos días entre la alcaldesa Inés Rey y el presidente del club, Juan Carlos Escotet. En ese encuentro se reactivó el diálogo institucional y se trazó una hoja de ruta que desembocará en el anuncio oficial de la renuncia.
La decisión llega, además, en un momento delicado del calendario. Representantes de la FIFA tenían previsto visitar la ciudad en los próximos días para evaluar el estado del proyecto de Riazor dentro del proceso de selección de sedes del Mundial 2030.
Con este movimiento, A Coruña se convierte en la segunda ciudad española que abandona la carrera tras Málaga, lo que abre un nuevo escenario para otras candidaturas que aún aspiran a entrar en el listado definitivo.
Valencia y Vigo esperan su oportunidad
La salida de A Coruña reabre la puerta para otras ciudades que quedaron fuera en el primer corte. Entre ellas destacan Valencia y Vigo, que siguen trabajando para mantener viva la opción de formar parte del torneo.
No obstante, dentro del propio proceso organizativo existe también la posibilidad de reducir el número total de sedes. De hecho, la FIFA ya ha mostrado su intención de ajustar el modelo tras experiencias recientes, como el Mundial de 2026.
Mientras tanto, la ciudad gallega cierra una etapa que había despertado ilusión entre los aficionados del Deportivo de La Coruña y del fútbol gallego en general.
Riazor se queda sin Mundial… pero con fútbol
Aunque el sueño mundialista se esfuma, el estadio de Riazor seguirá siendo uno de los escenarios históricos del fútbol español. Allí continuará compitiendo el Deportivo de La Coruña, que mantiene vivo su objetivo de regresar a la élite del fútbol nacional.
En definitiva, el Mundial 2030 no pasará por A Coruña. Pero el fútbol seguirá respirándose en Riazor, donde cada fin de semana el balón sigue rodando con la misma pasión que ha marcado la historia del club blanquiazul.








