El sorteo en la sede de la Deputación da Coruña ya dejó marcado el camino. San Tirso se mide al Negreira en la primera semifinal; Muxía y O Val se juegan la otra plaza de la final. Todo en una sola jornada, sin margen para el empate: si hay igualada, se va directo a los penaltis, sin prórroga que alargue la agonía.
El programa deja poco respiro. San Tirso y Negreira abren a las 10:30, Muxía y O Val juegan a las 12:30, y los dos vencedores vuelven al Gallamonde a las 19:00 para decidirlo todo. Cada club llega como campeón de su copa territorial: San Tirso desde la Copa da Coruña, Negreira desde la Copa do Sar, O Val desde la Copa de Ferrol y Muxía desde la Copa da Costa.

San Tirso y Negreira ya saben lo que hay al final del camino
Este cruce reúne a los dos que conocen mejor la recompensa. El conjunto nicrariense llega como vigente campeón de la Copa Deputación y sabe lo que significa ganar en Miño: en 2025 se llevó también la Supercopa Galicia y superó la previa de Copa del Rey, un recorrido que le permitió recibir nada menos que a la Real Sociedad. El equipo donostiarra se acabó imponiendo por 0-3, pero la foto de un club de Negreira midiéndose a un Primera ya está en la memoria.
San Tirso conoce la misma sensación. El club de Mabegondo hizo el mismo trayecto un año antes: Deputación, Supercopa y previa superada hasta llegar a Riazor como local ante el Espanyol. El 0-4 final no borra lo importante: el fútbol de pueblo, por una noche, se sentó en la misma mesa que la máquina.
Muxía y O Val, dos primeras veces con hambre
Al otro lado del cuadro hay hambre nueva. Muxía llega tras conquistar, con 62 años de historia a la espalda, un título que nunca había tocado: la Copa da Costa, con un 2-0 al Malpica firmado por Róber y Mauro Romaní en el primer cuarto de hora. Es su primera Copa Deputación, y eso también cuenta.
O Val, el conjunto de Narón, llega por otra vía: ganó la Copa de Ferrol con un 2-0 al Cultural Maniños en una temporada que, en Preferente Futgal, terminó en descenso. Sobre el papel, ilusiona ver a un campeón salido de puestos de descenso; el problema es que en Miño la etiqueta de campeón provincial no protege a nadie. El que gane este cruce estará a un solo paso de la Supercopa.
La carretera sigue más allá de Miño
Ganar en Miño no da billete directo a Copa del Rey: da acceso a la Supercopa Galicia, donde esperan los campeones de las otras tres provincias. El representante coruñés se medirá al Guntín, campeón de Lugo, con ida el 9 de agosto en campo coruñés y vuelta el 16 en Lugo. En el otro lado, Alertanavia (Pontevedra) contra Auriense (Ourense), con la final a doble partido los días 23 y 30. Solo el que levante esa Supercopa entrará en la previa de Copa del Rey, todavía a una eliminatoria más de soñar con recibir a un Primera.

De fondo, 24.000 euros repartidos entre el cuadro masculino y femenino: 5.000 para el campeón, 4.000 para el subcampeón y 1.500 para cada semifinalista en cada categoría. El torneo femenino tendrá su propia cita el 5 o 6 de septiembre en Pontedeume, con Atlético San Pedro-O Val y Xallas-Calo como semifinales.
El mensaje es claro: el 1 de agosto en Miño no se decide solo un título provincial. Se decide quién sigue soñando con una noche de Copa del Rey.








