Yeremay apenas ha necesitado 89 minutos para encontrar a Pierre-Emerick Aubameyang. Su centro en Getafe terminó en el quinto gol del gabonés en cinco jornadas y dejó la primera muestra de una sociedad que el Deportivo todavía no ha podido explotar.
La conexión apareció justo cuando los blanquiazules necesitaban una respuesta. Yeremay entró en el minuto 71 y, siete después, asistió a Aubameyang para el 1-1 definitivo en el Coliseum, una acción que enseñó de inmediato lo que puede dar la asociación entre el talento del ‘10’ y la definición del delantero.
Siete minutos para conectar
El Getafe se había adelantado en el 66’ por medio de Ramón Terrats. Hidalgo reaccionó desde el banquillo y dio entrada a Yeremay por Luismi Cruz en el 71’. La respuesta fue inmediata: en el 78’, el canario encontró al gabonés y el delantero volvió a marcar para mantener invicto al Dépor tras cinco jornadas.
La jugada tiene un valor añadido porque Yeremay todavía está entrando de forma progresiva en dinámica competitiva. Con un volumen reducido de minutos, ya ha producido una acción decisiva junto al principal goleador del equipo.
Ochenta y nueve minutos, una asistencia
El inicio de temporada del canario está condicionado por la pubalgia que arrastra desde hace meses. Su pretemporada fue distinta a la del resto del grupo y el club ha gestionado el regreso con calma: antes del duelo en Getafe acumulaba 89 minutos de competición.
Aun así, ya dejó una asistencia que valió un punto. Antonio Hidalgo lo resumió después del partido: «Es un jugador diferencial que nos va a tener que dar muchísimo durante el año». El técnico también destacó su evolución física, su trabajo sin balón y su capacidad para desequilibrar en el uno contra uno.

Aubameyang no se baja del tren
Mientras Yeremay recupera ritmo, el gabonés ha arrancado a toda velocidad. Ha marcado en las cinco primeras jornadas de LaLiga 2026/27: ante Elche, Málaga, Valencia, Villarreal y Getafe.
Su gol en el Coliseum le permitió igualar a Pahiño como referencia histórica del club en este tipo de arranque goleador. Y su influencia no se limita al remate, porque frente al Villarreal firmó un gol y repartió dos asistencias. Hidalgo fue directo: «Es un espectáculo».
Una vía nueva para el ataque
La acción de Getafe explica por qué pueden complementarse. El canario aporta desborde, cambio de ritmo y último pase; Aubameyang ofrece lectura de espacios, ruptura y definición dentro del área.
La combinación añade una variante que el Deportivo todavía no había podido utilizar con continuidad en este inicio de curso. Y ahí está el valor de la sociedad: no nace de una construcción teórica, sino de una acción con impacto directo en el marcador.
Riazor todavía no ha visto la versión completa
El Dépor ha empezado el campeonato sin derrotas y con un delantero que responde cada semana. Yeremay, en cambio, sigue aumentando su carga de minutos. Ilusiona lo visto, sí, pero conviene no acelerar: el canario arrastra una pubalgia y su regreso se está administrando paso a paso.
La sociedad ya existe sobre el césped. Lo que falta por ver es hasta dónde puede llevar al equipo cuando Yeremay comparta mucho más tiempo con Aubameyang.








