El Deportivo de La Coruña encara un partido de máxima exigencia en LaLiga Hypermotion con una baja sensible en su frente ofensivo. Antonio Hidalgo confirmó en sala de prensa que Yeremay Hernández deberá parar temporalmente por una pubalgia que arrastra desde hace semanas, una dolencia traicionera que obliga al cuerpo técnico blanquiazul a actuar con cautela para evitar que el problema vaya a más en un tramo decisivo de la temporada.
Hidalgo enciende la luz amarilla con Yeremay
El técnico deportivista explicó que el atacante canario lleva tiempo conviviendo con molestias en la zona del pubis, una situación que se agravó en el último encuentro cuando el dolor comenzó a irradiarse hacia el aductor. Ante este escenario, el cuerpo técnico decidió poner el freno de mano.
La consigna en Abegondo es clara: paciencia y control de cargas. Hidalgo fue rotundo al señalar que no existe una fecha concreta para el regreso del futbolista, ya que este tipo de lesiones musculares y tendinosas requieren una recuperación progresiva.
El objetivo del club es que Yeremay vuelva cuando esté plenamente recuperado y no a medio gas, algo que podría derivar en una recaída.
Recuperación controlada y trabajo específico
El extremo ya trabaja bajo la supervisión del readaptador físico del Deportivo, centrado en ejercicios específicos para fortalecer la zona afectada y recuperar sensaciones sobre el césped.
En estos casos, la clave está en equilibrar los tiempos de recuperación con las exigencias competitivas. La pubalgia es una lesión especialmente delicada para jugadores explosivos, ya que afecta directamente a gestos tan habituales como el arranque, el cambio de ritmo o el golpeo.
Por ello, el club prefiere manejar la situación con prudencia y evitar riesgos innecesarios.
Un golpe deportivo para el Deportivo
La baja de Yeremay supone un contratiempo notable para el conjunto coruñés. El atacante se ha convertido en uno de los jugadores más determinantes del equipo durante la campaña.
Sus cifras hablan por sí solas: diez goles y siete asistencias que han sido determinantes para sostener al equipo en la pelea por los puestos nobles de la clasificación.
En varios partidos recientes ya había competido con molestias, administrando esfuerzos para mantenerse en el once. Sin embargo, la situación terminó obligando a parar para evitar males mayores.
El Granada, una prueba de fuego sin Yeremay
Mientras el jugador continúa con su proceso de recuperación, el Deportivo centra todas sus energías en el choque ante el Granada, un rival que llega con argumentos suficientes para poner a prueba al conjunto gallego.
Hidalgo destacó la intensidad del equipo andaluz, su presión alta y el talento individual que posee en las bandas. Un cóctel competitivo que obligará al Deportivo a mantener la concentración durante los noventa minutos.
No se descartan ajustes tácticos en el planteamiento del técnico, que busca encontrar el equilibrio ofensivo sin una de sus piezas más desequilibrantes.
El vestuario mantiene la fe en el objetivo
A pesar de las dudas que han aparecido en algunas jornadas recientes, el Deportivo continúa instalado en la pelea por los puestos de ascenso. La clasificación sigue extremadamente igualada y cada jornada se convierte en una final.
Hidalgo quiso lanzar un mensaje de confianza hacia su plantilla, destacando la unión del vestuario y la implicación de todos los jugadores.
En el club blanquiazul saben que el camino hacia el objetivo es largo, pero también que el talento del grupo puede marcar diferencias. Y si algo tiene el fútbol es memoria corta: hoy toca sobrevivir sin Yeremay… con la esperanza de recuperarlo a pleno rendimiento cuando el campeonato entre en su fase más caliente.








