El Rayo Vallecano dio un golpe de autoridad en Vallecas y firmó una victoria contundente ante el Real Oviedo que puede marcar un antes y un después en su temporada. El conjunto franjirrojo, impulsado por un doblete de Jorge de Frutos y un tanto de Álvaro García, se impuso con claridad y confirmó su resurgir en LaLiga EA Sports. Mientras los madrileños empiezan a mirar la clasificación con optimismo, el conjunto carbayón se hunde en el fondo de la tabla y ve cómo la permanencia comienza a escaparse peligrosamente.
De Frutos lidera el despertar del Rayo
Vallecas olía a noche importante y el Rayo respondió con un partido de carácter. Desde el primer minuto, los locales se adueñaron del balón y del ritmo, presionando arriba y generando ocasiones constantes.
Ilias fue uno de los jugadores más incisivos en los primeros compases, atacando los espacios con velocidad y poniendo en aprietos a la zaga visitante. El Oviedo resistía como podía, tratando de frenar la avalancha franjirroja con orden defensivo y esperando su oportunidad a la contra.
El gol terminó llegando poco antes del descanso. Tras un disparo potente desde fuera del área que el portero no logró blocar con seguridad, Jorge de Frutos apareció como un auténtico depredador del área para cazar el rechace y adelantar al Rayo. El tanto reflejaba lo que se veía sobre el césped: dominio local y un Oviedo cada vez más encerrado.
Un penalti amplía la ventaja y acerca la salvación
La segunda parte arrancó con el mismo guion. El Rayo salió decidido a cerrar el partido y apenas dejó respirar al conjunto asturiano.
A los pocos minutos del reinicio, el árbitro señaló penalti tras una acción dentro del área que terminó con Álvaro García derribado. De Frutos asumió la responsabilidad desde los once metros y no falló. Con sangre fría, el atacante firmó su doblete y puso el 2-0 en el marcador, alcanzando además una cifra goleadora que empieza a situarlo entre los atacantes más determinantes del equipo esta temporada.
Ese segundo gol fue un mazazo para el Oviedo, que ya jugaba contra el marcador y contra el reloj.
Álvaro García pone la guinda a la fiesta en Vallecas
El Rayo no se conformó con la ventaja. Los de Vallecas siguieron buscando la portería rival y terminaron encontrando el premio definitivo.
En una acción nacida en el centro del campo tras una recuperación de balón, el esférico llegó a los pies de Álvaro García, que primero se encontró con una parada del portero rival, pero no perdonó en el rechace. El extremo remató con determinación y firmó el 3-0, desatando la celebración en las gradas.
El gol tenía además un componente simbólico: suponía un hito personal para el atacante en una noche muy especial ante su afición.
El Oviedo se complica y el Rayo mira hacia arriba
En los minutos finales el Real Oviedo intentó reaccionar con más corazón que fútbol. Los visitantes lograron acercarse tímidamente al área rival, pero el guardameta del Rayo respondió con seguridad y evitó cualquier intento de reacción.
El pitido final confirmó una victoria que vale mucho más que tres puntos. El Rayo se aleja de la zona roja de la clasificación y refuerza la sensación de que el equipo ha encontrado el rumbo en el tramo decisivo de la temporada.
En el lado opuesto, el Oviedo queda muy tocado. El conjunto asturiano sigue hundido en la tabla y cada jornada que pasa la permanencia parece una montaña más difícil de escalar.
La batalla por la salvación sigue abierta, pero en Vallecas la sensación es clara: el Rayo ha dado un paso de gigante.








