El joven defensa, con contrato hasta 2028, se consolida como una de las notas más destacadas del verano en Vigo
El nombre de Manu Fernández empieza a sonar con fuerza en el entorno del RC Celta. El central de Narón, de apenas 24 años, está aprovechando al máximo la pretemporada a las órdenes de Claudio Giráldez y se ha ganado el reconocimiento por su rendimiento serio y maduro ante rivales de entidad.
Confianza del cuerpo técnico y buenas sensaciones en el césped
Formado en A Madroa y habitual en el Celta Fortuna la pasada temporada (32 partidos, 24 como titular), Manu ha sido uno de los canteranos elegidos para realizar la pretemporada con el primer equipo. Ha disputado minutos en amistosos ante equipos de nivel como el Sporting de Braga, dejando una imagen sólida y sin fisuras.
Fuentes del club reconocen que Giráldez valora especialmente su madurez táctica, salida de balón limpia y temple bajo presión. En un puesto donde se busca renovación tras la marcha de varios efectivos, su perfil encaja en la hoja de ruta del técnico vigués.
Hoy, nueva oportunidad de oro ante el Stuttgart 🇩🇪
El Celta afronta este viernes un nuevo amistoso de pretemporada frente al VfB Stuttgart en Alemania, y todas las miradas vuelven a dirigirse hacia Manu Fernández. El encuentro será otra prueba de fuego para el joven central, que podría volver a tener minutos de calidad ante un rival exigente de la Bundesliga.
Su rendimiento en este tipo de compromisos —y el resultado del mercado veraniego en cuanto a posibles refuerzos defensivos— marcarán su futuro inmediato: quedarse en la primera plantilla o salir cedido a un equipo de Segunda para seguir acumulando experiencia.
Una renovación estratégica que muestra la apuesta del club
El pasado mes de junio, el RC Celta oficializó su renovación hasta 2028, blindando así a uno de los defensores más prometedores de la cantera. La decisión fue interpretada como un movimiento estratégico de futuro, alineado con la filosofía del club de potenciar a los jugadores formados en casa.
Además de su desempeño en el filial, Manu marcó un gol en la primera jornada ante el Barakaldo, mostrando también capacidad para sumar en acciones ofensivas a balón parado.
Un legado familiar único en el club
La historia de Manu no se entiende sin su conexión emocional con el Celta. Es el tercer miembro de su familia en vestir la camiseta celeste: su abuelo, Manuel Fernández Amado, jugó en los años 70, y su padre, Manel Fernández, también pasó por el primer equipo. Ese vínculo emocional con el club refuerza su compromiso y su entendimiento de lo que significa defender Balaídos.
Una decisión por tomar: quedarse o salir cedido
La dirección deportiva y el cuerpo técnico valoran mantenerlo en la dinámica del primer equipo, especialmente ante la exigente temporada con participación europea. No obstante, si se refuerza la defensa en el mercado, una cesión a un club de Segunda División no está descartada como opción para continuar su progresión con minutos regulares.







