El conjunto de Xabi Alonso vuelve a quedarse corto lejos del Bernabéu y enlaza su tercer empate consecutivo. El Barça asalta la cima mientras Montilivi vibra con un punto que sabe a gesta.
Un Madrid espeso, un Girona sin complejos
Montilivi esperaba una noche grande, y la tuvo. El Girona salió con el colmillo afilado, sin reverencias ni miedo escénico, y obligó al Real Madrid a remangarse desde el primer minuto. El equipo de Míchel planteó un partido de tú a tú, agresivo en la presión y hambriento en cada disputa. Los blancos, en cambio, volvieron a exhibir esa versión intermitente que empieza a convertirse en rutina.
El cuadro de Xabi Alonso acumuló balón, sí, pero sin mordiente. Un Madrid reconocible por tramos, irreconocible por momentos, y vulnerable cuando el ritmo se aceleraba.
Un aviso, una polémica… y un golazo que encendió Montilivi 🚀
El choque cogió temperatura pasada la media hora. Militao obligó a Gazzaniga a firmar una parada de foto y, acto seguido, llegó la acción que incendió el estadio: Mbappé marcó entre un bosque de piernas, lo celebró, el Madrid respiró… pero el VAR corrigió. Manos previas clarísimas y gol anulado.
Y del casi 0-1 se pasó al estallido local: Ounahi, convertido ya en símbolo rojiblanco, cazó un balón suelto en la frontal y lo clavó en la escuadra antes del descanso, un latigazo imposible para Courtois que sacudió los cimientos del líder.
Montilivi rugió. Y el Madrid tembló.
El Madrid reacciona, pero no gobierna: penalti, empate y sufrimiento
El descanso trajo a Camavinga y algo de orden, pero no la autoridad que pedía el partido. Vanat tuvo el 2-0 en un mano a mano que Courtois convirtió en una parada de campeonato, un “milagro belga” que mantuvo al Madrid con vida.
La reacción blanca llegó desde los once metros: penalti de Hugo Rincón sobre Vinicius y Mbappé ajustó el tiro para sellar el 1-1, pese a que Gazzaniga adivinó la dirección.
Pero el empate no calmó a nadie. El encuentro se rompió en el tramo final: idas, venidas, áreas ardiendo y dos equipos obligados a ganar. Vinicius y Mbappé rozaron el gol; Joel Roca obligó a Courtois a otro vuelo salvador.
El marcador ya no se movió. Y el gesto del Madrid al final fue elocuente: cabezas bajas, frustración y una sensación de bloqueo que empieza a hacer ruido.
Un punto que vale oro para el Girona y un golpe para el Madrid
Para el Girona, el empate es vitamina pura: tercer partido puntuando, crecimiento sostenido y la certeza de que el equipo compite contra cualquiera. Montilivi lo supo y lo celebró como un triunfo emocional.
Para el Real Madrid, la lectura es más amarga: tres empates seguidos, liderato perdido y una versión que no convence, con lagunas en la presión, desconexiones en la creación y la sensación de que solo los destellos individuales sujetan al equipo.
Montilivi dictó sentencia: el Barça es líder… y el Madrid ha entrado en arenas movedizas.
Datos del partido
Goles:
1-0 Ounahi (45’)
1-1 Mbappé, de penalti (67’)
Incidencias: Jornada 14 de LaLiga EA SPORTS. 14.005 espectadores en Montilivi.








