Deportivo B y Olímpico de León vencieron en sus respectivos partidos. Celta y Sárdoma empataron en el partido estrella de esta vigesimoquinta jornada. A esta alturas hay que ganar sí o sí. Empatar o perder resta posibilidades para conseguir una de las dos plazas de ascenso directo
Estamos en la recta final de la competición. Ha llegado la hora de la verdad, en la que se tiene que demostrar sobre el terreno de juego que eres capaz de ganar, aunque la responsabilidad y la necesidad de sumar de tres te atenace por momentos… Y eso se está notando. En estas circunstancia hasta el líder más sólido puede pinchar. Si no que se lo cuenten a las jugadoras del Deportivo B, que el sábado les costo más de la cuenta ganar al Bergantiños. En el partido de la primera vuelta la película había sido muy diferente: las herculinas le endosaron una goleada mayúscula a las de Carballo.
Pero por lo menos las deportivistas supieron ganar. Igual que el Olímpico de León, que también sacó su partido adelante. Las jugadoras del Celta, en cambio, no fueron capaces de imponerse en el duelo vigués, a pesar de ser superiores al Sárdoma: de hecho, contaron con infinidad de ocasiones para llevarse el gato al agua.
Ganar o no ganar, esa es la cuestión. Así las cosas, los dos puestos que tienen el premio del ascenso directo siguen siendo para el Deportivo B (64 puntos) y Olímpico (63 puntos). El Celta sigue tercero, un pelín más lejos, con 60 y el Sárdoma cuarto con 58. Los dos conjuntos vigueses no se pueden permitir ni siquiera otro empate si quieren aspirar a uno de los dos primeros puestos.
Sufrir para conseguir los tres puntos
El pasado sábado, desde el pitido inicial, las deportivistas tenían claro que querían marchar de As Eiroas con el botín de los tres puntos. Y se aplicaron para conseguirlo. Controlaron el juego tanto ofensivamente como defensivamente. Marcaron relativamente pronto: en el minuto 14, la siempre determinante Paula Monteagudo acertó en un remate y encarriló la victoria. Las carballesas se manejaron con inoperancia atacante en esta primera mitad.
La segunda empezó con el mismo guión, pero el marcador no se movió hasta que faltaban veinte minutos para la conclusión. La exbergantiñesa Elena Vázquez conseguía el que, a esas alturas, parecía el gol de la tranquilidad. Pero nada más lejos de eso: las herculinas iban a sufrir en el tramo final del encuentro por obra y gracia de un gol de Lara López, que recortaba distancias en el 80. Las visitantes tuvieron que defender el marcador de 1-2. Está claro que, de aquí hasta el final, no va a haber rival pequeño. Y nos alegramos, porque así la emoción estará servida. No sabemos si Óscar Orro, técnico del Deportivo B, compartirá esta nuestra opinión.
El Olímpico se deshace del Lugo en la primera parte
No va a ser fácil apear a la leonesas de una de las dos plazas que aseguran el ascenso. Las del Olímpico vienen demostrando toda la temporada, por activa y por pasiva, que son una de las favoritas. Y el domingo volvieron a enseñar sus credenciales a pesar de que contaban con algunas bajas sensibles, circunstancia que aprovechó el entrenador leonés Vitolo para que, en la segunda parte, las más jóvenes sumaran minutos en la categoría. Una excelente manera de curtirlas para que, cuando sea necesario, estas jugadoras aporten al equipo.
Las locales abrieron el marcador muy pronto, en el minuto 3, con un gol de una de sus jugadoras más destacadas, Paula Riesgo. El Lugo se defendía como buenamente podía ante unas rivales que aplicaban una fuerte presión en avanzado. Esta defensa en campo contrario les facilitó la victoria a las leonesas, que ya en la primera parte dejaron el partido listo para sentencia. Paula Riesgo volvió a repetir, esta vez de penalti. El tercero lo marcó Nere Redondo de un potente disparo desde la frontal. 0-3 al descanso. En la segunda el Olímpico bajo un poco el pistón, aunque bien pudo ampliar el marcador.
Empate que sabe a muy poco
Hay empates que saben a derrota. Así se podría resumir, seguramente, la sensación que embargó al plantel celeste al finalizar su duelo este sábado en A Madroa contra el Sárdoma. Merecieron ganar, pero no fueron capaces de conseguirlo. Las sardomistas salieron a ver qué pasaba: cedieron el control del juego a las del Celta, agazapadas y serias en defensa, a ver si conseguían sorprenderlas con un zarpazo. Este plan de partido les pudo salir caro, porque las celestes con el balón en los pies son muy peligrosas. Desde el principio el asedio de las locales fue total, y Ana Toubes e Irene Fernández aún se estarán preguntando cómo no marcaron sus respectivos goles casi cantados. Naiara miraba el partido desde lejos.
Los minutos se sucedieron y también las ocasiones de gol, ora Eva, ora otra vez Irene, ora Nogueira. Nada de nada. Estaban gafadas. Lo mismo que la visitante Luchi, que marró una buena oportunidad… El partido acabó con el resultado con el que empezó, que nada satisface a las celestes y que tampoco ayuda mucho a las sardomistas, pero visto lo visto en el verde, estas últimas ya se pueden dar por contentas, porque un resultado abultado a favor de las viguesas pudo acabar campando en el luminoso. Pero no fue así. Como ya hemos dicho en alguna ocasión, ¡señoras y señores, esto es fútbol!







