La SD Compostela superó con autoridad al Badalona en la ida de la final por el ascenso a Segunda RFEF y viajará a Cataluña con una renta de tres goles, después de un 3-0 construido con oficio, pegada y una defensa que apenas concedió aire al rival.
La SD Compostela está más cerca de regresar a Segunda RFEF. El conjunto santiagués firmó una de esas noches que San Lázaro guarda en la memoria con bufanda, garganta rota y calculadora optimista: 3-0 al Badalona y una eliminatoria muy encarrilada antes del partido de vuelta en tierras catalanas. Según informó GaliciaPress, el triunfo llegó con un gol en propia puerta de Marco Martínez, otro de Guisande y el definitivo de Charly.
No fue una victoria cualquiera. Fue una victoria de equipo maduro, de bloque que sabe cuándo morder, cuándo esperar y cuándo lanzar la puñalada al espacio. El Compos salió al verde con el colmillo afilado y encontró premio muy pronto, en una acción por la derecha que acabó con el balón en la portería visitante tras el desvío involuntario de Marco Martínez. El 1-0 no solo abrió el marcador: también cambió el partido.
Un Compos serio, vertical y sin regalar nada
El Badalona intentó hacerse con el balón, pero el dominio fue más de posesión que de daño real. Mucho pase, poca herida. El Compostela, en cambio, jugó con la serenidad de quien entiende el contexto: final de playoff, noventa minutos por delante y una grada empujando como si cada balón dividido fuese el último del curso.
La Esedé encontró espacios para correr y amenazó varias veces con ampliar la ventaja antes del descanso. Charly estuvo cerca de castigar una mala salida del guardameta visitante, mientras Armental también rozó el gol con un remate al larguero, según la crónica de GaliciaPress.
El primer tiempo dejó otra lectura clave: el Badalona tuvo pelota, pero no encontró profundidad. Y cuando un rival toca sin romper líneas, el reloj empieza a jugar con quien defiende bien. Ahí el Compos estuvo impecable, con una zaga concentrada y un Cobo que cerró la tarde sin grandes sobresaltos.
Guisande abre la autopista y Charly pone la guinda
Tras el descanso, el Compostela volvió a golpear en el momento exacto. Guisande cazó un balón en el área y firmó el 2-0, un tanto de esos que pesan el doble porque obligan al rival a cambiar el plan y asumir riesgos. A partir de ahí, el partido entró en el territorio que más le convenía al equipo gallego: bloque sólido, transiciones rápidas y espacios a la espalda.
El 3-0 llegó en la recta final con Charly como protagonista. El atacante resolvió dentro del área una acción que terminó de desatar la euforia en San Lázaro y dejó al Compos con una renta magnífica para la vuelta. GaliciaPress sitúa ese gol en el minuto 80, mientras AS lo recoge en el 75, pero ambas fuentes coinciden en lo esencial: Charly cerró una victoria de enorme valor competitivo.
La eliminatoria está encarrilada, pero no liquidada
El 3-0 deja al Compostela con pie y medio en Segunda RFEF, pero la vuelta exigirá cabeza fría. El Badalona ya demostró en la ronda anterior que en su campo puede levantar situaciones límite: venía de eliminar al Cornellà después de perder 4-1 fuera y ganar 3-0 en casa, avanzando por su mejor clasificación liguera.
Ese antecedente obliga al Compos a viajar con el cinturón abrochado. La renta es enorme, sí, pero en estas eliminatorias nadie asciende en la portada del lunes. Se asciende defendiendo áreas, ganando duelos y entendiendo que el primer cuarto de hora en Badalona puede valer media temporada.
Aun así, el mensaje es claro: el Compostela ha dado un golpe encima de la mesa. En una jornada de playoff marcada por la igualdad, AS destacó que el 3-0 del Compos fue la única eliminatoria con una ventaja claramente definida.
San Lázaro habló. Ahora falta rematar la faena. Y el Compos, esta vez, tiene la eliminatoria donde quería: en el alambre para el rival y con la brújula del ascenso apuntando a Santiago.







