Un error en el tramo final castiga a un Dépor competitivo durante muchos minutos
El Deportivo Abanca se marchó de vacío de su visita al Granada CF tras un partido cerrado, de ritmo táctico y pocas ocasiones, que terminó resolviéndose por un detalle fatídico en los últimos minutos. El conjunto coruñés había sostenido el pulso durante buena parte del encuentro, pero un error en área propia terminó inclinando la balanza y dejó a las de Fran Alonso con la sensación de haber perdonado demasiado.
Un plan serio que se diluyó con el paso de los minutos
El cuadro blanquiazul arrancó con una propuesta valiente, adelantando líneas y tratando de incomodar la salida de balón del Granada. Durante la primera mitad, el Deportivo logró imponer un ritmo incómodo para las locales, con presión coordinada y cierta autoridad en la posesión.
Sin embargo, el encuentro apenas generó peligro real en las áreas. Las ocasiones fueron contadas y el partido se jugó más en la pizarra que en las áreas. Aun así, el Dépor dejó mejores sensaciones en ese primer acto, mostrando orden y disciplina.
El Granada crece tras el descanso y castiga por banda
Tras el paso por vestuarios, el guion cambió. El Granada ajustó piezas y encontró un filón en los costados, especialmente en el sector derecho de su ataque. Las llegadas comenzaron a acumularse y el Deportivo empezó a sufrir más cerca de su portería.
Las intervenciones defensivas y algunas acciones de mérito evitaron el gol en varias fases del segundo tiempo, pero el equipo gallego fue perdiendo metros y presencia ofensiva. Apenas inquietó en campo rival, más allá de alguna acción aislada.
El cuerpo técnico intentó reactivar al equipo con cambios, buscando más profundidad y presencia en área, pero el equipo no logró recuperar el control del partido.
Un desenlace cruel que penaliza en la clasificación
Cuando todo apuntaba a un reparto de puntos, llegó la jugada que decidió el encuentro. Un centro aparentemente controlable terminó convirtiéndose en un problema dentro del área deportivista. La falta de contundencia en la acción permitió al Granada aprovechar la situación y firmar el único tanto del partido en los instantes finales.
Un golpe duro para un Deportivo que había resistido durante muchos minutos y que ve cómo se le escapan puntos clave en la lucha por sus objetivos.
Un Dépor irregular que necesita reaccionar
Este resultado confirma la irregularidad reciente del conjunto coruñés, que alterna fases de buen juego con errores puntuales que están penalizando en exceso. En una competición cada vez más igualada, estos detalles marcan diferencias y pueden condicionar el devenir en la clasificación.
El equipo de Fran Alonso deberá corregir errores defensivos y recuperar solidez si quiere mantenerse en la pelea. El calendario no da tregua y el margen de error empieza a reducirse.
Próximo reto: obligación de sumar
El Deportivo ya tiene la vista puesta en su siguiente compromiso, donde estará obligado a sumar para no perder comba. La reacción pasa por volver a ser un equipo fiable atrás y más incisivo en los últimos metros.
Porque en esta liga, el que perdona… acaba pagándolo. Y el Dépor lo está comprobando jornada tras jornada.







