Ander Iru dejó su portería y subió al área del Compostela en la última jugada para intentar rescatar el empate. El Sestao perdía 1-0, corría el minuto 90+6 y apenas quedaba tiempo. El Compos despejó, Antón Guisande vio el arco vacío y marcó desde su propio campo para cerrar el 2-0.
La escena tenía además un vínculo especial con San Lázaro. Ander es hijo de Aitor Iru, portero del Compostela que logró el histórico primer ascenso del club a Primera División en 1994. Más de tres décadas después, el apellido volvió al estadio compostelanista desde el otro lado.
El último córner llevó a Iru al área rival
El partido se mantuvo 0-0 hasta el minuto 86. Entonces apareció Unai Peón, que conectó un potente disparo desde la frontal para adelantar al Compostela y darle la vuelta a los últimos minutos.
El Sestao necesitaba el empate y asumió todos los riesgos. En el último córner, ya dentro del añadido, Iru abandonó su portería y se incorporó al área para sumar un hombre más al remate. Era la última bala. El Compos defendió la acción y, en cuestión de segundos, la jugada cambió de dirección.
Del posible 1-1 al 2-0 desde su propio campo
Iru seguía lejos de su arco cuando el balón quedó a disposición local. Guisande lo vio desprotegido y golpeó con la zurda desde su propio campo. La pelota terminó en la red en el 90+6, y la última apuesta visitante para empatar se convirtió en el 2-0 definitivo.
La acción resume el desenlace. El portero no tenía motivos para quedarse bajo palos cuando su equipo necesitaba un gol y apenas quedaban segundos: subió para aumentar las opciones del Sestao en el área rival, el Compos resistió y Guisande transformó ese riesgo en sentencia.
El apellido Iru volvió a San Lázaro
La identidad del guardameta convierte la última jugada en algo más que un gol desde larga distancia. Aitor Iru fue el portero del Compostela que consiguió el primer ascenso de su historia a Primera División en 1994, y el 1 de junio de aquel año también fue titular en el partido de desempate de la promoción contra el Rayo Vallecano, disputado en el Carlos Tartiere de Oviedo. El Compos ganó 3-1 y alcanzó por primera vez la máxima categoría del fútbol español.
Treinta y dos años después, su hijo Ander volvió a San Lázaro defendiendo la portería del Sestao River. Durante el encuentro también respondió ante una ocasión de Manu Rivas, antes de protagonizar una escena bien distinta: dejó su arco para buscar el empate y el partido terminó decidiéndose precisamente a sus espaldas.
Guisande ya había tocado el primer gol
Su impacto empezó antes del 2-0. El atacante entró en el minuto 62 en lugar de Buba y participó también en la acción que abrió el marcador: Mario Hermo envió el balón al segundo palo, Guisande lo devolvió hacia atrás y la jugada terminó con la pelota en la frontal, donde Unai Peón firmó el 1-0 en el 86.
Después llegó su gol para completar una participación decisiva en los dos tantos. El pontevedrés venía de ser una de las piezas del ascenso de la pasada temporada: 38 partidos, cerca de 3.000 minutos, 11 goles y cuatro asistencias. En julio renovó su contrato con el Compostela hasta junio de 2027.
Primera victoria y una imagen para el recuerdo
El 2-0 dio al Compostela su primera victoria de la temporada en Segunda Federación, en la tercera jornada del Grupo 1 y ante 1.050 espectadores en el Vero Boquete de San Lázaro.
Unai Peón abrió un partido cerrado durante 86 minutos. Guisande lo terminó desde su propio campo. Y entre ambos goles quedó la última apuesta del Sestao y una coincidencia que en San Lázaro suena a guion escrito: treinta y dos años después, un Iru volvió al estadio, esta vez defendiendo la portería rival, y su última carrera hacia el área acabó con el balón entrando desde el otro lado del campo.








