
La Copa no perdona despistes. El Real Madrid se despidió del torneo del KO en una noche áspera en Albacete, castigado por su falta de colmillo y por el orgullo de un rival que creyó hasta el final. En el estreno de Álvaro Arbeloa en el banquillo blanco, un derechazo de Jefté en el 94’ envió al Albacete Balompié a cuartos y dejó al Madrid con la sensación de haber caminado por la cornisa sin arnés.
Un inicio espeso y sin brújula
El guion arrancó con niebla —literal y futbolística—. El Madrid quiso mandar desde la posesión, pero lo hizo a cámara lenta, sin profundidad ni sorpresa. El Albacete, compacto y solidario, aguardó su momento con la paciencia del que sabe que el partido se decide en detalles. La primera media hora fue de tanteo, mucho control estéril y poco veneno.
Golpe local y respuesta inmediata
Cuando el choque parecía anestesiado, el Belmonte se sacudió el frío. Javier Villar cazó un balón parado para adelantar a los manchegos y premiar su fe. La reacción blanca llegó al filo del descanso: Mastantuono aprovechó un balón suelto en el área para igualar y maquillar una primera parte gris. Empate al descanso y dudas en la mochila.
El partido entra en la trampa
Tras el paso por vestuarios, el decorado no cambió. El Madrid empujó sin colmillo; el Albacete, ordenado, esperó su ventana. El ritmo bajo favoreció al plan local y la ansiedad empezó a pesar en las botas blancas. La ocasión más clara llegó pasada la hora, pero el remate no encontró portería y el reloj siguió corriendo.
Jefté enciende la mecha… y apaga la Copa
El tramo final fue una montaña rusa. Jefté adelantó al Albacete con un disparo que hizo justicia a su insistencia. En el añadido, Gonzalo rescató al Madrid a balón parado y parecía abrir la puerta a la prórroga. Pero la Copa, caprichosa, tenía reservado el último giro: Jefté volvió a aparecer en el 94’ con un latigazo definitivo. Estadio en éxtasis, Madrid a la lona.
Lecturas y consecuencias
Debut amargo para Arbeloa, que vio a su equipo sin velocidad de circulación ni amenaza sostenida. El Albacete, en cambio, ejecutó un plan impecable: orden, fe y valentía en el momento justo. La Copa del Rey vuelve a recordar que aquí no hay jerarquías que valgan cuando se juega sin red.
Resultado final: Albacete 3 – Real Madrid 2
Goles: Villar, Jefté (2); Mastantuono, Gonzalo








