Hace tres meses, Fernando Soriano descartaba que el Deportivo estuviera negociando por Marc Casadó. El escenario ha cambiado en el último día de mercado: los blanquiazules trabajan ahora para conseguir la cesión del centrocampista del Barcelona, mientras el club azulgrana valora las opciones para un traspaso definitivo.
A finales de mayo, Soriano reconoció el nivel del futbolista, pero dejó clara la situación: “Es un grandísimo jugador. Pero ni con el Barcelona ni con el agente hablé”. Después remató con un contundente: “No hay nada”. Tres meses después, el escenario es otro.
Del “no hay nada” a la ofensiva del Dépor
El conjunto coruñés ha reactivado la vía Casadó en las últimas horas y busca incorporarlo como cedido, mientras la prioridad del Barcelona pasa por estudiar hasta el final las posibilidades de una venta definitiva. La situación contractual permite al Barça manejar los tiempos: Casadó renovó en junio de 2024 y tiene contrato hasta el 30 de junio de 2028, así que su salida también representa un activo importante para la entidad azulgrana.
Durante el verano, varios equipos han seguido su situación. Ahora el Dépor intenta aprovechar esa apertura para acceder mediante una cesión a un jugador que hace apenas dos temporadas se había ganado un papel importante en el primer equipo. El giro es evidente: en mayo no había conversaciones, hoy hay una fórmula sobre la mesa.
Casadó perdió protagonismo después de su explosión
El contexto deportivo explica por qué la oportunidad aparece ahora. Casadó se consolidó en la temporada 2024/25, su primera campaña con verdadero peso en el primer equipo: con Hansi Flick disputó 36 partidos oficiales y pasó de buscar sitio a ser presencia habitual en el centro del campo.
Su participación disminuyó en la 2025/26. Cerró el curso con 33 partidos y una asistencia, perdiendo peso en una plantilla con una competencia muy elevada en la medular. Tiene 22 años y necesita minutos, mientras el Barcelona cuenta con margen contractual para decidir qué fórmula le conviene más.
De La Masia a internacional absoluto
El currículo explica la dimensión que tendría su llegada a A Coruña. Nacido el 14 de septiembre de 2003, llegó al Barcelona en 2016 procedente de la Damm, recorrió La Masia, fue capitán del Juvenil A y se convirtió en una referencia del Barça Atlètic, con el que disputó 66 partidos, 64 como titular. Es mediocentro, aunque durante su formación también acumuló experiencia como lateral derecho.
Debutó oficialmente con el primer equipo en la Champions 2022/23 frente al Viktoria Plzen. Dos años después, ya con Flick, llegó la selección: Luis de la Fuente lo convocó en noviembre de 2024 y terminó disputando dos partidos con la absoluta.
La venta que busca el Barcelona
Ahí está la principal dificultad. El Barça contempla su salida como una oportunidad para ingresar dinero por un futbolista formado en su cantera: durante el verano llegó a manejarse una valoración de 40 millones de euros, aunque las cifras han ido bajando y en el tramo final del mercado se ha hablado de cantidades cercanas a los 20 millones.
Y hay más competencia. Casadó ha generado interés en España y en otros mercados europeos, mientras Turquía y Arabia Saudí ofrecen alternativas con calendarios de mercado diferentes. Frente a la gravedad del dinero, el Dépor juega otra carta: la cesión.
En mayo, Soriano podía asegurar que no había hablado ni con el Barcelona ni con el agente. El 1 de septiembre, aquel “no hay nada” ha dado paso a un movimiento concreto para conseguir su cesión. Ilusiona, sí, pero conviene medir las palabras: el club azulgrana sigue priorizando la venta y el jugador tiene mercado más allá de A Coruña. El mensaje es claro: Casadó ya no es solo un nombre relacionado con el Deportivo, sino una de las operaciones que el club intenta cerrar en las últimas horas del mercado.








