La puerta que el Depor no quiere cerrar
El mercado agoniza y el Deportivo llega con los deberes casi hechos, pero con un ojo puesto en la zaga. La dirección deportiva de Fernando Soriano ha centrado el tramo final en resolver las salidas pendientes, sí, pero no descarta mover ficha si aparece una última oportunidad capaz de mejorar el equipo. Y el nombre de José María Giménez, con contrato en el Atlético hasta 2028, entra de lleno en ese perfil de central con galones que el recién ascendido necesita para no sufrir en Primera.
Durante las últimas semanas ya sonaron Juan Jesus y Nathan Zézé como alternativas para la zaga. Pero sumar a un futbolista del calado de Giménez sería otra liga.
De indiscutible a 35 minutos: el dato que dispara los rumores
Ahí está la clave de todo. Giménez, de 31 años, lleva desde 2013 vistiendo de rojiblanco y arrastra un contrato que no vence hasta 2028, pero apenas suma dos apariciones y 35 minutos en las tres primeras jornadas de LaLiga 2026-27. Ni una titularidad. No jugó en el estreno liguero y solo entró desde el banquillo ante Villarreal y Sevilla.
El contraste duele. Estamos hablando de un futbolista que ha convivido más de una década con Simeone y que ha levantado cinco títulos, dos de ellos de Liga. Ahora compite por minutos con Cristian Romero, David Hancko, Robin Le Normand y Marc Pubill, y esa competencia interna le ha dejado casi sin sitio en un arranque de temporada para olvidar.
El salario, la piedra en el zapato
Aquí está el problema de siempre: sobre el papel ilusiona, pero la ficha pesa. Giménez no es agente libre ni está cerca de terminar contrato, y su situación salarial exige una fórmula muy concreta para que cualquier cesión salga adelante. El Sevilla ya exploró la vía del préstamo, y el propio Atlético escucha ofertas en este cierre de mercado. La clave para el Deportivo pasaría por encontrar un reparto de ficha que no rompa el equilibrio económico de la plantilla, algo nada sencillo en las últimas horas de un mercado que aprieta.
Todo se decide contra el reloj
El mercado cierra este martes 1 de septiembre a las 23:59, y el Depor mantiene la puerta entreabierta por si surge algo de última hora en el centro de la zaga. Giménez reúne experiencia, jerarquía y conocimiento de Primera, justo lo que pide un vestuario de Antonio Hidalgo que vuelve a la máxima categoría. Pero también carga con el mayor obstáculo: un contrato largo y unas condiciones muy por encima de lo habitual en una operación de este tipo.
El Depor necesita que se abra una grieta. Giménez necesita minutos. Y entre ambas urgencias queda lo más difícil: encontrar la fórmula que convierta el interés en un fichaje real antes de que el reloj marque las 23:59.








