El Deportivo de La Coruña pierde a una de sus piezas más desequilibrantes en el momento más exigente de la temporada. David Mella será operado este miércoles de su rodilla izquierda tras lesionarse en Riazor, una baja sensible con el equipo metido de lleno en la pelea por el ascenso directo.
Un Dépor en zona caliente… y una baja que duele
El RC Deportivo de La Coruña está firmando una temporada de alto voltaje. Segundo clasificado con 52 puntos tras 30 jornadas, el equipo coruñés se mantiene en plena pugna por el liderato y el ascenso directo en la Primera Federación.
A tan solo siete puntos del liderato y empatado con la UD Almería, cada jornada es una final. Por eso, la lesión de David Mella supone un contratiempo serio en la rotación ofensiva.
El extremo cayó en el último encuentro en ABANCA-RIAZOR y, tras las pruebas médicas, se confirmó una lesión en el ligamento lateral externo de la rodilla izquierda.
Paso por quirófano y cuenta atrás
El jugador será intervenido en Madrid bajo la supervisión del doctor Manuel Leyes, una referencia en este tipo de lesiones. La operación está programada para el miércoles 18 de marzo.
Tras el alta hospitalaria, Mella regresará a A Coruña para iniciar la recuperación. Aunque el club no ha fijado plazos oficiales, todo apunta a que se perderá un tramo importante de la recta final.
Y ahí está la clave: el Dépor entra ahora en el momento donde se deciden los ascensos.
Calendario exigente y margen mínimo
El conjunto blanquiazul no tiene tiempo para lamentaciones. En el horizonte aparecen partidos determinantes en Riazor, donde el equipo quiere hacerse fuerte para dar el golpe definitivo.
El vestuario tiene claro el mensaje: sumar de tres en tres para no ceder terreno ante rivales directos como Racing, Málaga o Castellón.
Sin Mella, el equipo pierde desborde, profundidad y uno contra uno. Pero gana una oportunidad para que otros nombres den un paso adelante.
Yeremay, la esperanza y el efecto grupo
Dentro de ese nuevo escenario, una de las mejores noticias es la evolución de Yeremay, que ya trabaja parcialmente con el grupo y podría convertirse en una alternativa natural en banda.
El técnico deberá ajustar piezas, buscar soluciones tácticas y repartir responsabilidades en ataque. Aquí es donde se mide la profundidad real de una plantilla que quiere volver al fútbol profesional.
Porque si algo tiene este Dépor es carácter competitivo. Y en una liga tan larga, las temporadas no se ganan solo con titulares… se ganan con fondo de armario.








