El Real Madrid firmó en San Mamés una noche de las que marcan territorio. Sin contemplaciones, con ritmo de campeón y un Kylian Mbappé que jugó a otra velocidad, los de Xabi Alonso silenciaron La Catedral con un triunfo rotundo que sostiene su pulso por el liderato y deja tocado a un Athletic que nunca encontró respuesta ante el vendaval blanco.
Un arranque demoledor: Mbappé rompe el partido
No habían pasado ni diez minutos cuando Mbappé ya había dejado su firma en Bilbao. Primero, atacando el espacio con la precisión de un bisturí para batir a Unai Simón; más tarde, rematando la faena en una jugada que él mismo inició. El francés, que vive instalado en la zona roja del radar rival, convirtió el choque en un catálogo de acciones imposibles de detener.
A ese impulso, el Athletic respondió como pudo, pero cada carrera del delantero blanco parecía un aviso de incendio. San Mamés, fiel a su espíritu, empujó a los suyos, aunque la sensación de superioridad madridista era evidente.
Camavinga, omnipresente: músculo, criterio… y gol
Cuando el Athletic intentaba equilibrar el pulso, apareció Eduardo Camavinga para sentenciar antes del descanso. El francés cabeceó un centro medido para poner el 0-2 y reivindicar su peso en un centro del campo que volvió a dominar todos los registros.
Su actuación fue un manual de centrocampista total: anticipación, ritmo, claridad con el balón y, como guinda, un gol que dejó al Athletic sin aire y obligó a Ernesto Valverde a replantear por completo la segunda mitad.
La Catedral se rinde: el Madrid impone su ley
En la reanudación, el Athletic quiso estirarse, pero las transiciones blancas eran dinamita pura. Jude Bellingham aceleraba cada jugada, Tchouaméni blindaba la medular y Valverde y Vinicius abrían grietas por los costados. El guion era claro: el Madrid manejaba los tiempos, el Athletic sobrevivía como podía.
Con el 0-3 firmado por Mbappé, el choque entró en fase de control absoluto. Xabi Alonso refrescó el once pensando en el calendario, mientras Valverde introdujo cambios para frenar la hemorragia.
Un triunfo que pesa en la tabla
La victoria permite al Real Madrid seguir metido de lleno en la pelea por el liderato —36 puntos y sensación de equipo fiable y en crecimiento—. El Athletic, por su parte, se mantiene en la zona media, aunque con la incómoda sensación de haber sido desbordado en su propio templo.
En la próxima jornada, los blancos recibirán al Celta en el Bernabéu, mientras que los rojiblancos afrontarán un duelo exigente ante el Atlético de Madrid.








