Lo que parecía una oportunidad para respirar en la tabla se convirtió en una pesadilla. El Dépor Abanca cayó por 2-1 en su visita al Levante UD, en un choque clave por la salvación que estuvo marcado por un segundo tiempo para el olvido y un nuevo episodio de polémica arbitral.
El equipo de Fran Alonso, que dependía de sí mismo para cerrar la temporada con tranquilidad, vuelve a verse atrapado en la lucha por no bajar.
Inicio eléctrico y empate fugaz
El partido en la Ciudad Deportiva del Levante comenzó con ritmo alto y tensión máxima. Dos equipos urgidos por los puntos se lanzaron al ataque desde el primer pitido. A los once minutos, Eva Alonso abrió la lata para las locales con un cabezazo tras un córner mal gestionado por la portera Inês Pereira. El error costó caro.
Sin embargo, la reacción deportivista fue inmediata. Tres minutos después, Bárbara Latorre empalmó un centro medido de Ainhoa Marín para devolver la igualdad al marcador. El 1-1 avivó un primer tiempo vibrante, donde el Dépor incluso rozó el segundo gol antes del descanso con un disparo al larguero de Millene Cabral.
La polémica vuelve a aparecer y el Dépor se diluye
Pero todo cambió al poco de volver del vestuario. En el 49’, Estela Carbonell marcó el 2-1 tras cazar un balón suelto en el área. El problema no fue el gol en sí, sino la posición de Ana Franco, que interfería la visión de la portera gallega en claro fuera de juego posicional. Sin VAR en la Liga F, las protestas se quedaron en airadas súplicas sin respuesta. La propia colegiada, según fuentes del club, habría reconocido su error al final del partido.
El tanto descolocó por completo al conjunto gallego. Lejos de mostrar reacción, el Dépor se hundió en dudas y desorden. Los cambios desde el banquillo llegaron tarde y no lograron agitar a un equipo bloqueado en lo futbolístico y lo emocional.
Una segunda parte sin alma
Ni las individualidades salvaron al Dépor. Millene tuvo la última gran ocasión con un disparo cruzado que se fue rozando el palo. Fue solo un espejismo. El resto del segundo tiempo fue un ejercicio frustrante de centros imprecisos, ataques sin ventaja y nervios mal gestionados. El Levante, cómodo en un bloque medio, resistió sin agobios y manejó el tiempo a su favor.
El Dépor se mete en un lío: así queda la tabla
Con esta derrota, el Deportivo Abanca se estanca en los 26 puntos, empatado ahora con el propio Levante UD y solo cuatro por encima del descenso, que marca el Betis, aún con un partido por disputar. Con solo cuatro jornadas por delante y un calendario que incluye a rivales como Granada, Sevilla y Barça, el margen de error ha desaparecido.
Fran Alonso, sin reacción desde el banquillo
La gestión del técnico vigués quedó en entredicho. Tardó 74 minutos en mover el banquillo y lo hizo introduciendo a Elyse Bennett, que volvió a pasar desapercibida. Los cambios llegaron tarde y mal. El equipo necesitaba agitación y alternativas, pero solo encontró confusión. La entrada de jugadoras como Elena Vázquez o Eva Dios no sirvió para alterar el guion.
Sin VAR no hay justicia
El Dépor Abanca no solo perdió tres puntos: perdió fe, impulso y una ocasión de oro para alejarse del descenso. Sin videoarbitraje, los errores arbitrales se convierten en condenas definitivas. La indignación en redes y entre jugadoras fue inmediata, especialmente por el segundo tanto levantinista. La frase de Inês Pereira tras el encuentro lo resume todo: “Respeto, por favor”.







