El Racing Club Ferrol encara el tramo decisivo de la temporada con sensaciones renovadas y con un Raúl Dacosta cada vez más protagonista en ataque. El extremo gallego, que viene de marcar recientemente su segundo gol con la camiseta verde, analizó el momento del equipo antes de visitar al Ourense CF en O Couto, un duelo que puede marcar el rumbo del conjunto ferrolano en la recta final de la Primera RFEF.
Un Racing que vuelve a creer
El vestuario del Racing respira optimismo tras las últimas actuaciones. Para Dacosta, el equipo ya venía mostrando síntomas de crecimiento desde varias jornadas atrás, especialmente en el aspecto mental.
El futbolista explicó que, más allá del resultado de un partido concreto, el grupo ha dado un paso adelante en actitud, compromiso y competitividad. Esa evolución se percibe en el día a día del vestuario y también sobre el terreno de juego.
El atacante gallego considera que la plantilla ha recuperado sensaciones positivas después de algunos tropiezos que habían frenado la dinámica. Ahora el objetivo es claro: mantener la regularidad en el tramo final de la temporada.
Dacosta vuelve a ver puerta
En lo personal, el extremo reconoce que el gol es una faceta que siempre ha estado presente en su carrera. A lo largo de sus etapas en otros equipos ya había firmado registros interesantes, algo que espera repetir ahora con el Racing.
Dacosta insiste en que los jugadores ofensivos deben asumir esa responsabilidad. Cuantos más goles lleguen desde las posiciones de ataque, mayores serán las opciones del equipo de alcanzar sus objetivos.
El futbolista también admite que, como cualquier jugador competitivo, siempre quiere más minutos y más protagonismo, pero asegura sentirse satisfecho con su participación hasta ahora y confía en seguir creciendo en las próximas jornadas.
El sistema táctico favorece su juego
Uno de los cambios que ha vivido el Racing en las últimas semanas ha sido el ajuste táctico del equipo. El sistema con tres centrales y carrileros ha modificado la estructura ofensiva y ha permitido a algunos jugadores moverse con mayor libertad entre líneas.
Dacosta se siente cómodo en esa posición más interior. Aunque en algunos momentos de su carrera actuó pegado a la banda, en su formación también ocupó roles de mediapunta o interior, algo que ahora vuelve a aparecer en su juego.
Ese movimiento le permite participar más en la construcción ofensiva y llegar con mayor frecuencia a zonas de remate.
Un partido especial en O Couto
El encuentro ante el Ourense CF tendrá además un componente emocional para el futbolista. Nacido en la ciudad, reconoce que jugar en O Couto siempre tiene un significado especial.
Allí estarán familiares, amigos y gente cercana que le ha seguido desde pequeño. De hecho, recuerda haber acudido muchas veces al estadio para ver jugar a su padre, lo que convierte este partido en una cita especial dentro del calendario.
Pero más allá de lo sentimental, Dacosta advierte que el Ourense es un rival muy incómodo, especialmente en su estadio. El equipo ourensano destaca por su intensidad, presión constante y agresividad en los duelos.
Igualar la intensidad para ganar
El mensaje dentro del vestuario del Racing es claro. Antes de intentar imponer su estilo, el equipo deberá igualar el nivel de intensidad que propondrá el rival.
En este tipo de partidos, especialmente ante equipos que luchan por objetivos exigentes en la tabla, cada balón dividido y cada segunda jugada adquieren una importancia enorme.
Dacosta reconoce que el cuerpo técnico encabezado por Guillermo Fernández Romo ha insistido durante la semana en ese aspecto: competir al máximo desde el primer minuto.
Diez finales para decidir la temporada
La Primera RFEF afronta su fase más decisiva y la igualdad en la clasificación es absoluta. La diferencia de puntos entre los equipos que pelean por la zona alta es mínima, lo que convierte cada jornada en una final.
El futbolista del Racing lo tiene claro: en esta categoría todo puede cambiar en pocas semanas. Equipos que parecen lejos del objetivo pueden enganchar una buena racha y meterse de lleno en la pelea.
Por eso, el objetivo inmediato pasa por sumar en Ourense y encarar con confianza las diez últimas jornadas del campeonato.
Si el Racing logra mantener las sensaciones de los últimos partidos, el tramo final promete emociones fuertes para un equipo que aún sueña con mirar hacia arriba.








