El CD Lugo firmó un empate de carácter en el Heliodoro Rodríguez López tras un partido intenso, lleno de revisiones del VAR, polémica y tensión competitiva. Los de Yago Iglesias supieron sufrir cuando el Tenerife golpeó primero desde el punto de penalti y terminaron encontrando premio a su insistencia en la segunda mitad. Un punto trabajado que refuerza el espíritu competitivo del conjunto albivermello y demuestra que este Lugo no baja los brazos ni cuando sopla viento en contra.
Un Tenerife dominante que golpeó primero
El encuentro arrancó con un Tenerife decidido a mandar. Los de Álvaro Cervera se adueñaron de la posesión y trataron de encerrar al Lugo en su campo con una presión alta y muchas llegadas por banda. Durante los primeros minutos el equipo gallego tuvo que resistir el empuje local, con el Heliodoro empujando y varios avisos que pusieron a prueba la concentración de la defensa lucense.
La jugada clave de la primera mitad llegó superado el ecuador del primer tiempo. Una caída de De Miguel cerca del área fue revisada tras la llamada del VAR y el colegiado terminó señalando penalti. Enric Gallego no perdonó desde los once metros y adelantó al Tenerife.
El conjunto isleño incluso llegó a marcar de nuevo en una jugada embarullada dentro del área, pero el árbitro invalidó el tanto tras revisar una falta previa. El Lugo sobrevivía al vendaval y buscaba aire antes del descanso.
El Lugo crece tras el descanso
La segunda parte cambió el guion. El Tenerife seguía teniendo más balón, pero el Lugo comenzó a estirarse y a pisar campo rival con mayor frecuencia. El equipo de Yago Iglesias entendió que el partido pedía carácter, duelos y paciencia.
Con el paso de los minutos, los gallegos empezaron a generar peligro en acciones directas y segundas jugadas. La presión dio sus frutos a falta de media hora para el final, cuando el Lugo logró encontrar el camino del gol tras una acción ofensiva que sorprendió a la defensa tinerfeña y terminó superando a Dani Martín para colocar el 1-1 en el marcador.
El tanto premió la insistencia de un Lugo que nunca dejó de creer.
VAR, tensión y un final de partido eléctrico
El tramo final fue un auténtico pulso competitivo. El Tenerife buscó el gol de la victoria con empuje, mientras el Lugo defendía con orden e intentaba aprovechar los espacios al contragolpe.
El VAR volvió a aparecer en varias ocasiones para revisar jugadas polémicas, incluido un posible penalti favorable a los locales que finalmente no fue concedido. El colegiado añadió un largo descuento que mantuvo el suspense hasta el minuto 97.
Pero el marcador ya no se movió. El Lugo resistió con oficio y se llevó un punto que sabe a victoria moral en un estadio siempre complicado.
Un punto que refuerza al Lugo
El empate confirma que el conjunto albivermello compite con personalidad incluso lejos del Anxo Carro. En un partido incómodo, con presión ambiental y decisiones arbitrales constantes, los de Yago Iglesias demostraron que tienen carácter para pelear cada balón.
En fútbol, como dicen los viejos entrenadores, los equipos que saben sufrir también saben sumar, y el Lugo volvió de Tenerife con un punto que puede valer su peso en oro cuando llegue el sprint final de la temporada.







