El Racing de Ferrol volvió a sonreír en A Malata tras imponerse con autoridad al Cacereño por 3-1 en un partido que sirvió para cortar la mala racha y relanzar las aspiraciones del equipo verde en la pelea por los puestos de playoff. Los de Guillermo Fernández Romo dominaron desde el inicio, se adelantaron pronto con un tanto de Jairo y terminaron de inclinar la balanza en la segunda mitad gracias a los goles de Álvaro Giménez y Dacosta, en una tarde donde el conjunto naval mostró solidez, pegada y carácter competitivo.
Un Racing con hambre desde el primer minuto
El conjunto ferrolano salió al césped de A Malata con el cuchillo entre los dientes. Apenas habían pasado unos segundos cuando ya se respiraba peligro en el área visitante. De hecho, el Racing llegó a celebrar un tanto en los primeros compases, pero el colegiado lo anuló por fuera de juego tras la revisión.
Lejos de venirse abajo, el equipo de Romo siguió presionando arriba, robando balones en campo rival y obligando al Cacereño a defender cerca de su portería. El premio llegó pronto: en el minuto siete, Jairo Noriega aprovechó un gran servicio de Antón Escobar para batir a Quevedo y encender a la grada ferrolana.
El tanto hizo justicia a un arranque eléctrico del Racing, que siguió rondando el segundo con varias llegadas peligrosas de Álvaro Juan, Escobar y Álvaro Giménez. El Cacereño intentó recomponerse con posesiones más largas, pero el bloque verde se mostró ordenado y compacto hasta el descanso.
Control ferrolano y sentencia tras el descanso
El conjunto extremeño salió del vestuario con algo más de ritmo y tratando de ganar metros, pero el Racing supo resistir ese primer empuje con oficio y una defensa muy atenta.
A partir de ahí, los locales volvieron a tomar el mando del partido. Las combinaciones entre Fabio, Tejera y Álvaro Juan comenzaron a abrir espacios, y el segundo gol terminó cayendo.
En el minuto 59, Álvaro Giménez culminó una brillante jugada ofensiva tras una asistencia de tacón de Escobar que desató la locura en A Malata. El capitán no perdonó y colocó el 2-0 que encarrilaba el encuentro.
El Racing olió sangre y siguió buscando el golpe definitivo.
Dacosta pone la guinda y A Malata vuelve a creer
El tercer gol llegó en el minuto 71. Un balón suelto en el área terminó en los pies de Raúl Dacosta, que no desaprovechó la oportunidad y fusiló la portería visitante para colocar el 3-0.
Con el partido prácticamente resuelto, el Cacereño logró recortar distancias en el tramo final gracias a un tanto de Palacín, pero la reacción extremeña llegó demasiado tarde.
El Racing gestionó bien los últimos minutos, cerró espacios y evitó sobresaltos hasta el pitido final.
Tres puntos que cambian el ánimo del Racing
Más allá del resultado, el triunfo supone un auténtico balón de oxígeno para el equipo de Guillermo Fernández Romo. Después de varias jornadas complicadas, el Racing recuperó sensaciones, mostró contundencia en las áreas y volvió a conectar con una afición que empujó como en las grandes tardes.
En la recta decisiva de la temporada, los tres puntos permiten al conjunto ferrolano mantenerse en la pelea por el playoff, un objetivo que sigue muy vivo si el equipo mantiene este nivel competitivo.
A Malata volvió a disfrutar. Y cuando el Racing aprieta en casa, ya se sabe: pocos salen vivos del templo verde.







